“Lo que hice fue básicamente un bosque urbano que da la impresión de estar dentro de la ciudad”, explicó Brian Correa, de 19 años, mientras daba los últimos trazos a su mural.
Su obra muestra edificios detrás de una pared rota, como si la naturaleza emergiera en medio del concreto.
“Se trata de crear un espacio de naturaleza dentro de la ciudad”, comentó.
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Correa, quien dibuja desde hace aproximadamente diez años, se enteró del concurso por una publicación en Instagram.
Considera que este tipo de iniciativas motivan a otros jóvenes a expresarse sin temor.
“Inspira a más gente que le gusta el arte a salir y perder el miedo de expresarse, y más aún si es por una buena causa, como restaurar espacios verdes”, señaló.
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Marlon Barzola y el ojo del bosque
A pocos metros, Marlon Barzola, artista plástico y diseñador oriundo del sur de Guayaquil, trabajaba en una figura central: un gran ojo rodeado de elementos naturales.
“Es el ojo del bosque. La naturaleza nos observa desde lo que está dentro de la urbe”, explicó.
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Añadió que muchas veces las personas pierden de vista su entorno natural, aunque este siga presente.
“La naturaleza no desaparece, solo dejamos de mirarla. Si Guayaquil sigue respirando, es porque sus bosques también lo hacen.”
Barzola, con cinco años de experiencia en muralismo, también conoció la convocatoria por redes sociales.
A su criterio, el arte tiene un papel clave en la concienciación ambiental. “Los artistas tenemos la obligación de llamar a la conciencia; tenemos ese poder y qué mejor que usarlo para hablar del cambio ambiental”, expresó.
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El concurso “Muro Nativo BUN” en Guayaquil
Las intervenciones formaron parte del concurso “Muro Nativo BUN”, desarrollado durante la décima edición de la Feria BUN, organizada por Fundación La Iguana en con apoyo del el Municipio de Guayaquil en el redondel Antonio Parra Velasco, en Sauces 6.
La actividad conmemoró el segundo aniversario del Bosque Urbano Nativo (BUN), un proyecto que impulsa la biodiversidad y la resiliencia climática en la ciudad.
Andrea Fiallos, presidenta de la Fundación Iguana, indicó que la feria nació junto con la creación del bosque, con el propósito de socializar el proyecto y permitir que la ciudadanía observe su crecimiento.
“Estamos celebrando los dos años del Bosque Urbano Nativo de Sauces 6 y el uso del espacio público, que la gente venga, lo disfrute y lo haga suyo”, manifestó.
Fiallos subrayó que el concurso de murales fue concebido como un espacio ciudadano. “No es para artistas profesionales; lo hicimos con cariño para que las personas puedan expresar el grafiti y el arte urbano aquí, en lugar de dañar paredes en la ciudad. Además, pueden participar y ganar premios gracias al apoyo de la empresa privada”, señaló.
Durante la jornada se ofrecieron servicios municipales como cedulación, vacunación y atención para animales de compañía.
También se instalaron carpas con entrega de plantas nativas y talleres de compostaje, así como un mercado sostenible con emprendedores del sector.
Las obras permanecerán en exhibición durante el mes de la Tierra y luego serán retiradas para su conservación.
“Queremos registrarlas en fotografías y difundir todo lo positivo que está pasando en este espacio renaturalizado”, explicó Fiallos.
Expansión del Bosque Urbano Nativo en Guayaquil
El Bosque Urbano Nativo de Sauces 6 fue el primer prototipo de este modelo en la ciudad. Según detalló la representante de la Fundación Iguana, actualmente existen cinco más y se construyen nuevos espacios, incluido uno en el sur.
“Ya no vamos a sembrar solo árboles, vamos a sembrar bosques”, afirmó. (I)


