Cargados de maletas y cajones de madera para llevar sus pertenencias, decenas de jóvenes llegaron hasta las instalaciones de la Base de Movilización Occidental, ubicada en la Atarazana, en el norte de Guayaquil, la mañana de este lunes 4 de mayo.
Ellos se formaron en hileras en los exteriores del centro y poco a poco fueron ingresando a la unidad militar para determinar si estaban idóneos para cumplir el proceso de acuartelamiento.
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En esta jornada se completa el proceso del acuartelamiento de la leva 2007, primera llamada.
Para el cumplimiento del proceso, Luis Argudo Quiñónez, de 18, se presentó hoy, a las 07:30. Ocupó el turno 23 de la fila, en compañía de su madre, su abuela y un tío.
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Él dijo que su motivación se encamina a ser un hombre de bien y servir a la patria dentro de las filas militares. Dijo que le gustaría resguardar las calles más adelante.
En un primer proceso no pudo ser escogido porque ya se había completado el cupo. “Me llama la atención ser militar, tener un futuro para mi vida”, declaró el joven antes de ser derivado a un centro de movilización.
Por segunda ocasión, Ángel Jácome, de 18 años, también acudió al proceso de acuartelamiento.
Previamente, el 25 del mes pasado, él desertó de la fase por problemas en su casa, y hoy volvió al proceso para concretarlo.
Él busca cumplir el acuartelamiento para luego intentar postularse en la escuela de formación de Marina. Antes, sus tíos y padre estuvieron en el acuartelamiento, pero se retiraron.
“Me ha explicado mi padre que es muy difícil, no es para cualquiera, pero hay que saber aguantar. Quiero mejorar la disciplina, el rendimiento que tiene uno y ser mejor para la sociedad”, dijo el joven que está dispuesto a someterse a los entrenamientos para llegar a su objetivo.
Otro de los postulantes, Keyron Bravo, de 18 años, residente del Guasmo sur, narró que su familia ha tenido integrantes en la vida militar, específicamente en la Marina. Por ello, buscó participar de este acuartelamiento y mantener esa tradición.
Él contó que le atraen la disciplina y preparación de las filas militares. “Es un sueño desde chiquito ser parte de la Marina, un orgullo para mi familia seguir la tradición”, manifestó este joven que se graduó del colegio el año anterior.
El capitán de Navío de Estado Mayor Rafael Valverde, comandante de la Base de Movilización Occidental, explicó que en esta jornada se completa el proceso de acuartelamiento general realizado la semana pasada.
En una anterior jornada quedaron unidades que no se completaron por ciudadanos que no se presentaron. En esta ocasión, a nivel nacional se esperaba cubrir 488 cupos de ciudadanos faltantes y por otros que quedaron de baja.
En el Centro de Movilización Occidente se prevé ocupar 156 espacios no completados y unas 90 bajas, es decir, 246.
En la Base de Movilización se cumplen varias fases, como revisión física, análisis de antecedentes penales, seguido de exámenes físicos, médicos, psicológicos y toxicológicos.
Los postulantes que salen idóneos son asignados a las unidades militares, donde ya tienen establecido el plan de entrenamiento que se extenderá durante un año.
En este lapso se prevé fortalecer los valores cívico-militares, la instrucción militar y capacitación alternativa brindada por el Secap. Quienes tengan ciertas habilidades se las fortalece en temas de panadería, mecánica, refrigeración y carpintería.
Luego de cumplido el año, los postulantes obtendrán su carné como soldado o marino de reserva, con lo cual pueden acceder a cursos de reservas. En caso de buscar una carrera militar, deberán seguirla en las diferentes escuelas de formación. (I)