La emoción era evidente pese a usar su mascarilla, tener visores y en algunos casos, estar en una silla de rueda, adultos mayores conversaban, se reían, exponían en stands y hasta cantaron al son de las palmas y melodía del cumpleaños feliz por los 129 años de creación del Hogar Corazón de Jesús de la Junta de Beneficencia de Guayaquil.

Luego de más de un año de la pandemia del COVID-19, adultos mayores residentes de Hogar Corazón de Jesús tuvieron su primera actividad grupal al aire libre para conmemorar esta fecha tan especial. Fabiola Vinueza Veloz, de 74 años. quien reside por dos años y medio, se mostró contenta con un vestido rojo que le mandaron sus hijos para que luzca en tan especial momento pese a que no se permitió la visita de familiares.

Ella fue una de las expositoras de las manualidades que elaboran en ese centro. “Aquí mis maestras me enseñan a hacer perritos de peluche, cajas decoradas, muñecas. Yo pasé la pandemia aquí. Tengo dos hijos: mi hija mi trae mis remedios porque sufro de artrosis y mi hijo me paga aquí, él me trajo este vestido y zapatos para que esté guapa hoy. Ellos siempre están pendientes de mi y yo estoy feliz aquí con mis amigas”, comentó la abuelita.

En este centro hay 246 adultos mayores residentes,130 mujeres y 116 varones, indicó Eduardo Romero Carbo, inspector del Hogar Corazón de Jesús.

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“Aquí ya estamos todos vacunados gracias a Dios y todos estamos usando la mascarilla, tapaboca y nariz, con el alcohol, pero muy muy felices de poder compartir este aniversario, cuánto tiempo estuvimos encerrados y ahora estamos contentos de volver a vernos así sea con la mascarilla, pero protegidos”, indicó.

En la ceremonia hubo más de 50 adultos mayores, unos tenían estands donde mostraban sus manualidades, otros presentaron postres como chocolates y caramelos artesanales, también hubo exposición de las dependencias de la Junta de Beneficencia. Por ejemplo, la historia del hospital Luis Vernaza habló el doctor Edgar Moyano, residente del Hogar y fue médico del área de Neumología de ese hospital.

Durante el acto se cantó el Cumpleaños feliz en alusión a los 129 años del Hogar Corazón de Jesús. Esto causó mucha alegría y emotividad a los asistentes. Dora, de 75 años, comentó que pasaron muchos meses sin reunirse con otros abuelitos de otras salas por temor al contagio, incluso muchos residentes fueron llevados por sus hijos a sus casas, pero otros se quedaron en el lugar.

“Yo no me quise ir porque me siento muy feliz aquí, ahora que ya estamos vacunados hemos vuelto a hacer nuestras reuniones, jugamos cartas, actividades lúdicas, hasta hacemos una cena, con nuestros amigos, la pasamos muy bonito”, dijo ella.

Asímismo, la residente Carmen Moreira habló de la historia de los hogares de la Junta, como el Calderón Ayluardo y del hogar Manuel Galecio, en Alausí.

Trabajadores de la Junta indicaron que en este centro se toman las medidas de bioseguridad de forma estricta en el ingreso de visitantes para evitar que haya algún riesgo de contagio. Las visitas también han disminuido por prevención a infecciones. (I)