Franklin Peñafiel recorrió varios puestos de la Bahía para adquirir una chompa a $ 10 y así protegerse de las temperaturas frías y el viento que se presentan durante las recientes noches en Guayaquil.

“Hay que protegerse; si no, uno termina enfermándose”, comentó este ciudadano al concretar la compra en un tercer local consultado.

A propósito de la variación de las condiciones climatológicas que se presentan en Guayaquil, en locales y puestos de las calles Olmedo, Ayacucho, Chile, Eloy Alfaro, entre otras del centro, se exponen múltiples ofertas de indumentarias, entre chompas y suéteres.

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Además, hay opciones de pijamas para los más pequeños y también cubrecamas.

En días recientes, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) declaró que las regiones Costa, Sierra e Insular pasaban por un proceso de transición de la época lluviosa a la etapa seca o menos lluviosa.

En al menos 19 provincias de Ecuador se pasa del periodo lluvioso a la estación seca, según Inamhi

En esta fase también se ha notado la presencia de temperaturas menores en horarios nocturnos y en las primeras horas del día. Así, por ejemplo, la estación del aeropuerto monitoreada por el Inamhi registró la temperatura ambiente más baja del 2024 en la mañana del 4 de junio anterior. Ese día se alcanzó una temperatura de 22 grados centígrados.

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Patricio Lage, vendedor de un puesto de la Bahía, en la calle Ayacucho y Chile, expuso que ya ha pedido varias cargas de estas distintas opciones de pijamas de niños, debido a los pedidos y consultas hechas por padres de familia.

“Ese movimiento (de vestimentas para el frío) ayuda más o menos a mover el comercio”, dijo.

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Más de 12.000 comerciantes han participado en corredores comerciales habilitados en Guayaquil

Para ello, declaró que inicialmente se abastece con diez docenas de siete tallas distintas de pijamas, que espera que lleguen en un plazo máximo de quince días. Para él, los padres buscan estas opciones justamente para proteger a sus infantes, para que no padezcan algún mal respiratorio por la disminución de temperaturas en horas de la noche y madrugada.

En paralelo, espera concretar otros pedidos de chompas y calentadores, dependiendo de si las consultas referentes a esta clase de indumentarias siguen subiendo.

En otro puesto de la calle Ayacucho y Chimborazo, Jaime Zambrano expone distintas chompas con capuchas, variedad de colores y figuras decorativas, y además suéteres con colores oscuros. Ahí, estas opciones cuestan de $ 15 a $ 20 y $ 18, respectivamente. Además, aunque no se mantienen en exposición, tienen calentadores a partir de $ 10.

“Por ahora no hay mucho. Esperamos que cualquier rato aumenten las ventas. Después esperamos abastecernos con más”, estimó otra dependienta de este puesto, que evitó identificarse.

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En otros puestos de la Bahía, los comerciantes también expusieron que han tenido buenas ventas de buzos, que sobre todo buscan motociclistas para protegerse del sol y ahora además del viento frío que se evidencia en las noches.

En un cubículo, por ejemplo, un modelo de buzo que se cotizaba en $ 5 se agotó y pidieron más unidades para cubrir la demanda. También, en los corredores de la calle Chile se exponen cubrecamas que rondan los $ 10, dependiendo del estilo y calidad.

En las Cuatro Manzanas también se ofrecen indumentarias para el frío. Foto: Ronald Cedeño

En el mercado de las Cuatro Manzanas, sobre la calle 6 de Marzo y Huancavilca, también hay comerciantes que tienen su oferta de artículos para la actual situación climatológica.

En el puesto de María Flores, por ejemplo, hay chompas con cierres y capuchas por $ 15 y hasta $ 20; además tienen calentadores de $ 7 a $ 12, y pijamas entre $ 7 y $ 12. En su caso, accede a realizar rebajas en caso de llevar varias unidades; por ejemplo, si lleva varias piezas de chompas de $ 15 puede acceder a dejarlas en $ 13 cada una.

Desde fines de mayo se abastecieron con una primera carga de mercadería y, por ahora, están a la espera de que se incremente el movimiento de clientes.

“Que nos ayude el frío para que se venda; si no, hacemos pedidos y se queda ahí. Hemos aún pedido poco, porque sigue haciendo calor y también frío”, agregó la comerciante. (I)