A sus 79 años, Eduardo Chuchuca se prepara, una vez más, para la procesión del Cristo del Consuelo. Durante 45 años de su vida fue parte activa de la multitud que acompaña esta manifestación de fe, recorriendo las calles junto a miles de creyentes, pero en esta tercera semana de marzo se alista para vivirla desde un nuevo frente: velar por la seguridad de los fieles que asistirán a la romería más grande del país.

La nueva misión de Eduardo Chuchuca

Su historia se entrelaza con los preparativos que ya se intensifican en el populoso sector del Cristo del Consuelo, donde, en medio de un ambiente de calma en el santuario, se ultiman detalles logísticos y pastorales.

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Aunque hoy no camina en la procesión, su presencia sigue siendo constante, ahora atento a cada movimiento desde los alrededores, como parte de quienes trabajan para que todo se desarrolle con normalidad.

Su vínculo con esta tradición comenzó cuando era joven, acompañado de sus hijos pequeños. “Sentía el amor de Dios en mi corazón”, recordó al evocar aquellos primeros recorridos entre la multitud. Con el paso del tiempo, lo que inició como una expresión de fe personal se convirtió en un compromiso sostenido de servicio a la comunidad.

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Hoy forma parte del equipo que colabora en la seguridad durante la procesión, consciente de los riesgos que implica una concentración masiva de personas. Su tarea, aunque silenciosa, es clave dentro del dispositivo organizado para resguardar a los asistentes. “Hay personas que vienen a hacer daño, a robar. Nosotros estamos para cuidar a la gente. Eso también es servir a Dios”, afirmó.

Una vida dedicada al servicio y la fe

Nacido en Santa Rosa, en la provincia de El Oro, llegó a Guayaquil con la intención de estudiar, pero su camino tomó otro rumbo. Encontró en la fe una vocación que lo llevó a formarse en estudios bíblicos en Quito y a dedicar más de 35 años al servicio religioso, acompañando procesos de formación espiritual en distintas comunidades.

Su labor no se limita a la procesión. A lo largo de los años ha trabajado con decenas de familias, impartiendo charlas prebautismales, prematrimoniales y catequesis, además de colaborar activamente con niños y jóvenes. Ese recorrido lo ha consolidado como una figura de referencia dentro de la comunidad religiosa.

Aunque la edad ya no le permite recorrer el trayecto como antes, la procesión sigue siendo una parte esencial de su vida. “La extraño mucho. No voy, pero siento como si fuera con ellos”, dijo, al describir la conexión emocional que mantiene con esta manifestación de fe.

Los preparativos de la procesión del Cristo del Consuelo

Mientras Chuchuca cumple su rol dentro del equipo de seguridad, en la iglesia Cristo del Consuelo los preparativos avanzan con paso firme. Según Guillermo Merchán, integrante de la comunidad de Obreros de Cristo del santuario, la planificación general alcanza un 95 % de ejecución, luego de varios meses de trabajo iniciados en enero.

“Hemos hecho avances importantes y estamos por culminar en estos días todo el trabajo pastoral para esta procesión”, señaló Merchán, al destacar el esfuerzo conjunto de quienes participan en la organización.

Entre los aspectos ya definidos constan la logística general, los dispositivos de seguridad, la provisión de alimentos e hidratación y la instalación de puntos de primeros auxilios a lo largo del recorrido. Estas acciones buscan garantizar condiciones adecuadas para los cientos de miles de asistentes que se prevé participen en la jornada.

Asimismo, se han desarrollado reuniones de coordinación con entidades como la Prefectura, la Alcaldía y distintos organismos de control, con el objetivo de articular esfuerzos y definir responsabilidades.

“Todas las instituciones han estado predispuestas a ayudarnos. Ya hemos tenido reuniones y definimos la ruta, con puntos de seguridad, hidratación y la participación del Cuerpo de Bomberos y la Defensa Civil”, detalló.

Ruta y puntos de asistencia definidos

El recorrido iniciará en la intersección de Lizardo García y la calle A, cruzará el puente de la A, continuará por la calle Pancho Segura, girará por Balsas y culminará en la plazoleta del santuario, donde se concentrará la parte final de la ceremonia religiosa.

A lo largo del trayecto se ubicarán puntos estratégicos de asistencia, incluyendo estaciones de hidratación, espacios de atención médica y un punto base de la Defensa Civil en la intersección de Pancho Segura y Balsas. Estos elementos forman parte del despliegue que acompañará a los fieles durante todo el recorrido.

El 5 % restante de la planificación corresponde a la definición exacta de ciertos puntos fijos, como la ubicación de cámaras de vigilancia, estaciones adicionales de hidratación y puestos de atención, aspectos que se concretarán en los días previos al evento.

Detalles finales y cobertura del evento

En cuanto a la cobertura, un canal de televisión transmitirá la procesión con tres cámaras distribuidas a lo largo del recorrido, mientras que la señal radial se emitirá desde el santuario, permitiendo que la celebración llegue también a quienes la sigan a distancia.

El abastecimiento de agua y alimentos será posible gracias a donaciones y al trabajo comunitario. Bajo la coordinación del padre Reinel Garzón, se han conformado comisiones que han logrado reunir los recursos necesarios para atender a los asistentes durante la jornada.

El lema de la procesión y su impacto

Este año, la procesión llevará como lema “Caminando por la Paz”, un mensaje que busca invitar a la reflexión y a la convivencia en medio del contexto social actual.

“La expectativa es que sigamos participando con fe y vivamos la experiencia de un Jesús que entregó su vida, pero resucitó para darnos vida eterna”, expresó Merchán.

Cada año, esta manifestación de fe congrega aproximadamente a 500.000 personas, consolidándose como una de las más importantes del Ecuador.

En 2026, las fechas centrales serán el Jueves Santo, 2 de abril, y el Viernes Santo, 3 de abril, cuando miles de creyentes volverán a las calles, acompañados también por quienes, como Eduardo Chuchuca, continúan sirviendo desde otro lugar. (I)