Luis Ortiz llegó desde el Guasmo norte junto con su esposa, su cuñado y su hermano al Mercado Central cerca del mediodía.
Permanecían sentados en una de las mesas del local al que siempre asisten: les gusta el sabor y los precios asequibles.
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“Nos encanta comer aquí. Es excelente el sabor y económico. Aquí cuestan $ 4 y $ 5, en otros lugares a veces los platos llegan a $ 8, a $ 10”, dijo.
Esta es una tradición que realizan todos los años durante el Viernes Santo. En casa, contó, debido al tiempo es difícil organizar la preparación del plato.
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“Es bonito. Con camarón y todo nos despachan”, contó mientras degustaba su plato recién salido de la olla.
Tras completar el recorrido de la procesión del Cristo del Consuelo, Viviana Abad también se dio cita en el Mercado Central.
Ella, acompañada de su hermano y su cuñada, buscó una mesa disponible entre el movimiento incesante de los comensales.
Con una cruz y una flor sobre la mesa, se alistaba para llevarse a la boca la primera cucharada de fanesca.
“¡Qué rico! Esta es la segunda vez que vengo a comer acá en Viernes Santo. Me gusta que está bien preparada y tiene buena sazón”, comentó.
Alta demanda y precios asequibles en el Mercado Central
Los comerciantes reportaron una alta demanda del tradicional plato. María José Verdesoto, cocinera en uno de los puestos, calificó la jornada como productiva.
“Hoy estamos full, ha venido bastante gente. Tenemos precios asequibles: $ 4, el más pequeño, y $ 5”, afirmó.
La fanesca es uno de los platos más representativos de la Semana Santa en Ecuador y su preparación es considerada un ritual culinario que reúne a las familias.
Se trata de una sopa espesa que combina varios granos tiernos y secos, entre ellos fréjol, lenteja, garbanzo, haba, choclo, arveja y melloco.
A estos ingredientes se suma el bacalao salado, que le da el sabor característico.
La elaboración puede tomar varias horas. Cada familia y negocio tiene su receta que marca la diferencia en el resultado final.
Significado y tradición del plato
Su consumo está estrechamente ligado al Viernes Santo, fecha central del calendario católico en la que se conmemoran la pasión y la muerte de Cristo.
Además, al ser un día de recogimiento en el que muchas personas evitan el consumo de carnes rojas, este plato a base de pescado se convierte en la opción principal.
Preparación en mercados y hogares
En los mercados de la ciudad, como el Mercado Central, la preparación comienza desde la madrugada.
Las cocineras organizan grandes ollas que permanecen al fuego durante horas para atender la alta demanda.
Muchas familias optan por acercarse a estos espacios tradicionales para degustarla sin asumir el extenso proceso de preparación en casa, que implica tiempo, coordinación y una inversión en ingredientes. (I)