La edición número 48 de la peregrinación de Schoenstatt se realizó este sábado, 9 de mayo, en vísperas del Día de la Madre.
Con ropa blanca e imágenes de la Virgen entre las manos llegaron los fieles hasta el santuario ubicado en el sector de San Felipe, en el norte de la urbe.
Publicidad
El objetivo central de esta caminata es manifestar la devoción del pueblo católico a la Virgen. “Alabada sea nuestra madre”, gritaron al unísono familias que se sumaron a esta caminata desde las 05:30.
Testimonios y el lema de la edición 48
Bianca Rebolledo salió desde el sector de Los Ceibos minutos después de que finalizó el toque de queda. Cerca de las 07:30 llegó al santuario junto con sus primos. Este es el segundo año que participan en esta procesión que los llena de fe.
Publicidad
“Me alejé de toda mi fe después de que perdí a mi papá. Un día le pedí a la Virgen que quite el dolor de mi corazón y, cuando ella lo hizo, desde ese día me di cuenta de que ella escucha nuestras peticiones y nos salva”, dijo la joven de 28 años.
Su pedido este sábado es sanación y fortalecimiento de su fe.
Así como Rebolledo, fieles salieron desde el sector de Los Ceibos, La Alborada y zonas del noroeste. Este año, todos se sumaron a esta caminata enunciando el lema de este año, que es “María, hazme instrumento de paz”. Entre los asistentes, el pedido que primó fue la paz en todo el país, la reducción de la violencia, la sanación en las familias y el agradecimiento por logros y bendiciones del último año.
“Ecuador es nuestro principal pedido. Que nuestro país se llene de paz”, dijo Gloria Campos. Los seminaristas del Seminario Mayor también realizaron el recorrido este sábado.
Participación de parroquias y cantones
Las parroquias eclesiásticas Santa Cena, San Juan Pablo II, Nuestra Señora de los Remedios, María Rosa Mística, Nuestra Señora La Consolata y Nuestra Señora de la Alborada acudieron en grupos grandes.
Cada bloque fue liderado por el párroco de sus iglesias y una imagen de la Virgen adornada con rosas, sobre todo rojas y blancas.
Los peregrinos de San Alberto Magno arribaron con cánticos.
Desde cantones como Milagro, Salitre e incluso desde Quevedo participaron en la procesión.
“El año pasado salimos en la madrugada desde Quevedo y llegamos para participar del rezo colectivo del rosario. Este año algunos decidimos viajar en la tarde del viernes y quedarnos donde familiares para salir después de las 05:00 acá al santuario”, dijo Eduvina Chan, quien viajó desde Quevedo, provincia de Los Ríos, a Guayaquil.
Actos centrales y mensaje del cardenal
Desde las 07:00, en el santuario de Schoenstatt se realizó con la presencia de cientos de fieles el rezo del rosario.
Se recibió el cuadro de la madre entre aplausos y se levantaron banderines blancos.
El cardenal Luis Gerardo Cabrera presidió la santa misa pasadas las 08:00, acompañado por los obispos auxiliares.
Cabrera, en su mensaje, reiteró que la paz debe reinar en los hogares, en las familias y que se debe fomentar que cada uno se convierta en un instrumento para llegar a ella.
Logística y seguridad
Para facilitar el recorrido de los asistentes, uniformados de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) se ubicaron en diferentes puntos de la avenida Juan Tanca Marengo y se cerró el carril que colinda con el ingreso al santuario.
Policías y militares se desplegaron para resguardar a los fieles este sábado. (I)