En la esquina de Pichincha e Illingworth, el paso de la gente no se detiene, pero sí cambia por segundos cuando alguien fija la mirada en el mono de bronce colocado a un lado de la acera, donde por su tamaño, más bajo que una persona adulta, queda a la altura de las manos y permite que el contacto sea directo, sin barreras ni distancia.

Familias cruzan por el sector y le dan una que otra mirada, algunos siguen de largo, otros se regresan unos pasos, se acercan, lo tocan en la cabeza, le pasan la mano por el brazo o se acomodan para una fotografía rápida antes de continuar, mientras el resto observa de reojo o comenta entre sí al reconocer la figura en medio del recorrido habitual.

Publicidad

Guayaquil, 19 de abril de 2026. Gran Guayaquil: estatua de mono en las calles Pichincha y Illingworth. Foto: José Beltrán / EL UNIVERSO. Foto: José Beltrán

Encuentros con el mono de bronce

Esa reacción se repite a lo largo del día con personas que primero miran desde lejos y luego se acercan, como ocurrió con Jimena Estrella, quien llegó desde Ambato.

Mientras se acomodaba junto a la escultura y señalaba que era la primera vez que la veía, agregó que, como visitante, le parecía un punto en el que detenerse y tomarse una fotografía.

Publicidad

Unos metros más adelante, Estefano Ávila lo observaba antes de seguir su camino y explicó que la figura conecta con la fauna de Guayaquil y como a veces se llama a los que habitan en la Costa por su carácter alegre y extrovertido.

“Es algo que coloquialmente nos representa, el mono, el calor, la costa, todo eso que uno dice siempre”, señaló, mientras permanecía unos segundos frente a la escultura antes de continuar su recorrido por la zona.

Guayaquil, 19 de abril de 2026. Gran Guayaquil: estatua de mono en las calles Pichincha y Illingworth. Foto: José Beltrán / EL UNIVERSO. Foto: José Beltrán

En medio del movimiento constante, hay quienes se sorprenden al verlo por primera vez, como Larisa Reto, quien recordó que antes en ese tramo había otras representaciones vinculadas a oficios.

“Es la primera vez que lo veo, porque antes había trabajos típicos, pero no animales. Está muy bonito y es importante reconocer nuestra cultura y tenerlo presente también”, comentó luego de detenerse unos segundos frente a la figura, mirando los detalles antes de seguir su camino.

El significado cultural de la escultura

Para quienes trabajan cerca, la figura ya forma parte del recorrido diario, como indicó Diego Montiel, quien pasa con frecuencia por el lugar y ha notado los cambios en la zona.

“Está muy bonita la plaza, el arreglo que han hecho en la calle Panamá, todo eso ayuda. Esto representa lo que es Guayaquil, la diversión y el trabajo, también por toda la gente que camina por aquí”, expresó, al referirse tanto a la escultura como al movimiento constante de las personas en el sector.

Más adelante, María Asunción y Adrián Chávez se detuvieron tras una caminata y asociaron la figura con una representación más amplia del país y de sus especies.

“Representa nuestra flora y fauna, lo que tenemos en el país, que muchas veces no se cuida como se debe”, sostuvo Chávez, mientras ambos observaban la escultura por algunos segundos antes de continuar.

El mono forma parte de un conjunto de figuras que se incorporarán en este tramo de la calle Panamá hasta finales de agosto, en un espacio donde la gente sigue pasando, pero cada tanto alguien se detiene, lo toca o se toma una foto antes de continuar.

Otra figura que se instalará mostrará a un mono junto a una iguana y un papagayo, sentados en una banca; y una más será una iguana sentada frente a una mesa de ajedrez.

La renovación urbana en las calles Panamá y Pichincha, en el tramo comprendido entre Aguirre y Roca, contempla una inversión de $ 1,1 millones.

El Municipio de Guayaquil indicó que se busca extender hacia estas cuadras el concepto urbano aplicado en el tramo norte para fortalecer la actividad comercial, turística y cultural del centro.

En la cuadra entre Aguirre e Illingworth ya se observa la nueva acera amplia, así como jardines que comienzan a cambiar la imagen del sector. La obra mantiene los dos carriles de circulación vehicular e incorpora nuevo mobiliario urbano, luminarias, mejoras en la semaforización, señalización vial, rampas en las esquinas y la siembra de alrededor de cien árboles. (I)