En total 295.352 estudiantes de colegios fiscales, fiscomisionales, municipales y particulares participan a nivel nacional en ceremonias de juramento a la bandera. Unos lo hicieron el pasado viernes. Otros lo hacen hoy. Los actos se realizan a través de medios virtuales o de manera presencial, con aforo limitado.

Este evento cívico, que tradicionalmente se efectúa cada 26 de septiembre por el Día de la Bandera, en esta ocasión se modificó en los días, ya que la fecha conmemorativa cae domingo.

Los jóvenes están emocionados por el juramento, pero aún más emocionados están los abanderados, reconocidos para llevar la tricolor por su brillante desempeño estudiantil, Por eso, en esta ocasión, este Diario dialogó con dos jóvenes abanderados, un hombre y una mujer, de un plantel fiscal y de un privado. Ellos sintetizan el pensamiento de cientos de brillantes estudiantes:

“La bandera me ha enseñado los valores de compromiso y honestidad al país”

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Nayeli Rodríguez, abanderada de la Academia Naval Guayaquil. Foto: El Universo

Nayeli Rodríguez tiene 17 años y vive en Durán. Se define como una alumna dedicada a sus estudios, familia y amigos. Vive con su papá, mamá y tres hermanos. Estudia en la Academia Naval Guayaquil, donde es abanderada por su excelente rendimiento académico.

Juramento de la bandera se cumplió en modalidad presencial en varios planteles de Ecuador

Lo que la caracteriza, dice, es que ella proyecta hacia los demás jóvenes la idea de que son capaces de lograr todo lo que se propongan. Nayeli tiene el privilegio de llevar la bandera de Ecuador y considera que se ha ganado ese derecho con esfuerzo y estudiando con honestidad.

Para Nayeli portar la bandera es una alegría inmensa porque lleva la riqueza y la unión del país. Además, los símbolos patrios significan para ella disciplina y el compromiso que tiene para con la ciudadanía y el de honrar a los próceres que murieron por la patria.

A pesar de que, por la situación epidemiológica, el sistema educativo tuvo un cambio radical y trasladaron las aulas a las casas, para Nayeli no fue un obstáculo seguir aprendiendo y sacando buenas calificaciones pese a los problemas que se presentaban con el internet o con sus aparatos electrónicos.

Su familia, profesores y amigos se sienten orgullosos de su capacidad y tenacidad. Aunque también a Nayeli le apenaba que algunos de sus demás compañeros no tenían conexión a internet, pero siempre está dispuesta a ayudarlos.

El juramento a la bandera será virtual y este método le apena porque quiere disfrutarlo con sus compañeras de clases, a quienes extraña para compartir este momento emotivo y su último año estudiantil. Sin embargo, lo disfrutará igual.

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Otro de sus obstáculos eran los problemas personales, pero estos no influyeron en sus calificaciones.

Se siente orgullosa por su colegio y con sus docentes por haberle concedido el conocimiento y las prácticas de cada materia.

Su dogma es fuerte porque se refugia en Dios en todo momento, pues su mamá desde pequeña le infundió la fe en el Creador y todos sus logros son gracias a él, dice. Y anima a los adolescentes, niños y niñas y a los que andan el mal camino a que sus vidas las guíe Dios.

Algunas de sus metas son elegir una carrera en la que se pueda desenvolver profesionalmente y hacer lo que le gusta.

“Lograr este reconocimiento como abanderado es un honor”

Anthony Arturo Herrera, abanderado del colegio Nacional Vicente Rocafuerte. Foto: Cortesía

Anthony Arturo Herrera, estudiante del Colegio Vicente Rocafuerte, tiene 17 años. Vive en Sauces 9. Su orgullo de portar la bandera es significativo para él porque le ha enseñado el valor de la honestidad y el respeto para seguir adelante en sus estudios.

Él envía un mensaje positivo y animador a los jóvenes: “No se rindan en la vida porque siempre hay obstáculos y hay que superarlos”.

Juramento de la bandera en Ecuador será virtual o presencial, estos son los lineamientos que deben cumplir los estudiantes

Anthony juró la bandera el viernes 24 de septiembre de manera presencial en su colegio, con un aforo limitado y estuvo acompañado por su mamá.

Se siente muy orgulloso de ser el mejor y superarse cada día más con el apoyo de su mamá, Jessica León, quien lo alienta cada día a ser el mejor en su vida estudiantil.

Agradece mucho a su progenitora y señala que triunfa por ella. “Mi mamá tuvo problemas de salud y quiero ser el orgullo de ella”, dice Anthony. Cuando estaba enferma, bajó en su rendimiento escolar pero esto no fue un obstáculo y siguió adelante para que su mamá no se sintiera mal. Al contrario, quería que su rostro irradiara alegría por sus reconocimientos logrados.

Su familia se siente contenta por haber conseguido una meta, por portar la bandera de Ecuador y ser un ejemplo para los demás jóvenes. Dice su mamá que con esfuerzo y honestidad se pueden cumplir metas y sueños.

En cuanto a la nueva modalidad de estudio se fue acostumbrando con sus compañeros y fue reforzando cada conocimiento que le impartían sus profesores en sus materias.

Agradece a su colegio por haberle enseñado el valor y ser leal en la amistad.

Su meta al graduarse de bachiller es ser ingeniero en sistemas, porque siempre le atrajo la tecnología, más aún que ahora todos utilizamos computadoras para los estudios y trabajos. También quiere ser docente de su plantel educativo.

Sus maestros se sienten orgullosos de él, por representar al colegio y por ser un estudiante brillante. Eso lo destacaron en la ceremonia de juramento el viernes pasado. (I)