A las 19:00 del viernes 1 de mayo, el trompetista peruano José Luis Rodríguez Malqui salió de Lima rumbo a Ecuador. Hizo una parada en Tumbes, tomó otro bus a las 22:00 del sábado, cruzó la frontera por Huaquillas y llegó a Guayaquil el domingo a las 18:00.

Era su primera vez en Ecuador. Apenas llegó hizo un breve recorrido por la ciudad, condicionado por el toque de queda vigente desde el 3 de mayo, de 23:00 a 05:00.

En esos primeros días también probó algunos platos típicos. El bolón fue el que más le gustó.

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Rodríguez contó que llegó a Ecuador gracias a los vínculos que fue construyendo en festivales internacionales de mariachi.

El año pasado viajó desde Perú al Festival Internacional del Mariachi y la Charrería, en México. Allí conoció músicos de Ecuador, Colombia y Bolivia.

“Se comparten anécdotas, teléfonos y siempre estamos en contacto. La familia musical va creciendo”, relató.

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Fue en ese encuentro en el que conoció a Lourdes Loor, una música ecuatoriana que este año lo invitó a trabajar en Guayaquil durante la temporada por el Día de la Madre.

Aunque varios compañeros suyos ya viajaban frecuentemente a Ecuador, él no había podido hacerlo antes por otros compromisos en Perú.

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“Muchos compañeros vienen todos los años religiosamente. Este año tuve la invitación directa y aquí estamos”, dijo.

José Luis explicó que varios músicos peruanos viajan a Ecuador por la cantidad de presentaciones que suelen realizarse en mayo y porque el cambio de dólares a soles resulta conveniente.

Rodríguez aseguró que la experiencia ha valido la pena por todo lo que ha podido conocer en Ecuador.

La música ecuatoriana que lo cautivó

Rodríguez afirmó que siempre sintió curiosidad por el arte ecuatoriano y por las similitudes culturales entre ambos países.

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“Somos países hermanos y hay mucha similitud en nuestras culturas, aunque cada país tiene su esencia”, comentó. Incluso, en sus días libres planea recorrer espacios culturales para conocer más sobre el folclore ecuatoriano.

Sobre la música nacional, no duda al mencionar al artista ecuatoriano más conocido en Perú: Julio Jaramillo.

“Julio Jaramillo es de ley”, afirmó entre risas.

Entre las canciones que más recuerda mencionó Nuestro juramento, El aguacate y Canción a mi madre, temas que incluso ha interpretado en presentaciones dentro y fuera de Perú.

Contó que años atrás acompañó a un cantante ecuatoriano radicado en Perú y juntos interpretaron varios temas de Julio Jaramillo ante un público que coreaba las canciones.

Comas, la cuna de músicos en Lima

José Luis nació hace 43 años en Lima (Perú) y creció en Comas, un distrito ubicado en la zona norte de la capital peruana.

Describe a Comas como un lugar construido con esfuerzo, donde muchas familias migrantes levantaron pequeños negocios y emprendimientos.

“Se volvió una ciudad emprendedora y ahora mueve gran parte de la economía de Lima”, comentó.

Pero además de comercio, Rodríguez asegura que Comas tiene una identidad profundamente artística.

“La mayoría de músicos de Lima emergen de Comas y sus alrededores”, sostuvo. Según Rodríguez, el distrito tiene una fuerte tradición cultural ligada a la música, la danza y el arte callejero.

Fiteca, el festival que transforma las calles

Uno de los eventos que más marcaron su vida fue el Fiteca, un festival internacional de arte que se realiza cada mayo en Comas.

Durante varios días, las calles se llenan de comparsas, teatro, música en vivo, malabaristas, pinturas y danzas tradicionales.

“El distrito se paraliza. Todo se llena de colores”, recordó. Rodríguez participó por primera vez en el festival integrando una comparsa de batucada.

Las actividades empiezan desde la mañana y recorren distintas calles mientras vecinos y artistas se suman a la celebración.

“Los pobladores reciben a artistas de otros países en sus casas. Les dan comida y hospedaje. Se vuelve una gran fiesta familiar”, contó.

Para él, crecer en un distrito donde el arte está presente en cada esquina fue determinante en su vida. “Es un paraíso porque creces haciendo lo que te gusta”, afirmó.

El origen de su pasión musical y la influencia de su madre

José Luis empezó en la música a los 15 años. Sus primeros contactos fueron en las bandas escolares.

Aunque algunos familiares también estaban ligados al arte, asegura que su pasión nació de manera natural.

“Fue algo innato, algo que despertó en mí desde muy pequeño”, recordó. Pero hubo una figura clave en ese camino: su madre, Eudosia.

Ella escuchaba constantemente música mexicana en casa y fue quien, sin proponérselo, despertó en él el amor por el mariachi.

“Mis primeras notas musicales de mariachi fueron debido a mi madre”, contó.

Rodríguez admite que una de las razones por las que aprendió mariachi fue para dedicarle canciones a ella.

“Quería darle esa satisfacción a mi madre. Esa música se volvió parte de mi crecimiento”, expresó.

Hermandad entre Ecuador y Perú

Antes de terminar la conversación, José Luis quiso dejar un mensaje sobre la relación entre Ecuador y Perú.

Contó que antes de viajar había escuchado comentarios sobre una supuesta rivalidad entre ambos países. Sin embargo, asegura que la realidad fue completamente distinta.

“La gente aquí es muy buena y muy hospitalaria”, afirmó. Incluso destacó el apoyo que recibió de Lourdes y de otros músicos ecuatorianos desde su llegada.

“El querer y el sentir de ambas culturas va mucho más allá de lo que dicen las versiones urbanas”, señaló.

Para Rodríguez, la música terminó confirmándole algo que ya sospechaba desde hace años: que Ecuador y Perú comparten más cosas de las que los separan.

“Simplemente somos países hermanos que siempre tenemos que darnos la mano y salir adelante juntos”, concluyó. (I)