Un menor de 8 años de edad tenía varias huellas de picadas de mosquitos en las dos piernas mientras realizaba maniobras con una pelota de baloncesto. En este periodo de vacaciones escolares, él asiste a diario a una cancha de uso múltiple donde practica deportes con otros menores en la ciudadela La Saiba, sur de Guayaquil.

Allí, en ese espacio recreativo, ese niño junto con otros menores y adultos deben lidiar con la presencia de mosquitos, el crecimiento de maleza y charcos que se forman cuando llueve.

Publicidad

“Ya no es La Saiba: es la selva”, dijo irónicamente la madre del menor, Elvia de Lima, al comentar la situación que se replica en el parque situado detrás de los bloques y también en las áreas verdes que dividen los edificios departamentales.

Publicidad

Ella contó que los menores deben estar moviéndose y espantando a los mosquitos de distintas maneras para cumplir las jornadas deportivas, que se desarrollan desde las 17:00.

“Se ponen a ‘bailar’ para no ser picados. También suben a las casas, pero ahí tienen mallas y no entran”, dijo la mujer.

Regularmente, durante las prácticas deportivas, los padres que acompañan a los menores deben andar con una toalla para espantar los mosquitos y así no ser picados mientras esperan el fin de la jornada en unas escaleras cercanas al predio deportivo.

En la zona, la moradora pidió que se mejore el sistema de iluminación y que asistan brigadas de fumigación para mitigar la presencia de mosquitos.

Ella mencionó que, en anteriores ocasiones, entre los vecinos se paga a unas personas para que corten el monte que crece en las áreas de esparcimiento que colindan con los bloques departamentales, con el fin de disminuir la reproducción de vectores.

Publicidad

Lo que debes hacer para alejar a los mosquitos de manera natural

En el parque principal de Bellavista, sobre la avenida Velasco Ibarra, se presenta el mismo problema de presencia de mosquitos. Adicionalmente, existen tachos con basura permanente y asimismo se suelen formar charcos en los bajos de varios juegos infantiles, como columpios y resbaladera.

Charcos, basura y presencia de mosquitos afectan a asistentes del parque principal de Bellavista. Foto: El Universo

Una moradora, Lucía Yagual, comentó que a partir de las 18:00 se sienten mosquitos que afectan las actividades regulares y, por ello, muchos prefieren evitar asistir en horario nocturno.

“El otro día vine como a las seis (de la noche) y había mosquitos. Me fui enseguida, porque vi que está dando el dengue”, dijo, temorosa de contraer esa enfermedad.

Al caer la tarde, en el parque Samanes, en algunos tramos de la pista de atletismo que atraviesa el área reacreativa y en algunos espacios verdes alrededor de las lagunas, también algunos usuarios manifestaron que se sienten molestias por la presencia de mosquitos.

Publicidad

En varios espacios, el lunes anterior se notaba el desbroce de monte y ramas de árboles, aunque a inicios de esta semana en otros aún estaba crecido.

“Toca correr e irse espantando los mosquitos”, comentó Luis San Lucas, adulto mayor que suele asistir a realizar ejercicios en ese espacio recreativo.

De igual manera, en algunos tramos del parque lineal de Kennedy norte, el fin de semana anterior, varios asistentes percibieron gran presencia de mosquitos. Ante esa situación, algunos optaron por acortar el tiempo de permanencia en el área de esparcimiento.

‘Ya no se soporta a los mosquitos y aguas estancadas, los niños se enferman’: en Bastión Popular se inicia campaña invernal de fumigación y entrega de toldos

Presencia de mosquitos denuncian usuarios en parque lineal de Kennedy norte.

“Siento que no hay la organización de quienes están a cargo del parque. Se tiene que tener en cuenta no solo barrer y limpiar, sino también la fumigación, porque se puede convertir eso en un foco de infección”, expresó Pepita Morán, quien añadió que la intervención se debería dar con apoyo de especialistas y en horarios determinados, con el fin de que los usuarios y animales no sufran por el uso de químicos para el control de los vectores.

Ella refirió que en una próxima ocasión le tocará, además de los factores de seguridad, organizarse según los horarios en que más se evidencia la presencia de mosquitos. “Tocará traer en el carro un tarrito de repelente”, señaló la mujer.

En semanas anteriores, personal municipal de la Jefatura de Control de Vectores indicó que se detectaron al menos ocho barrios donde se reportaba la presencia de mosquitos, tanto en horario matutino como vespertino.

Entre los sectores constaban Vergeles, Las Orquídeas, Mucho Lote 1, Samanes, Alborada, Socio Vivienda, Guasmo sur y Trinitaria. A esos sectores se indicó que se destinaban brigadas de manera permanente por la cantidad de vectores, que ha aumentado. (I)