En Guayaquil, los cuadros médicos derivados de soportar altas temperaturas empiezan a surgir. El golpe de calor, además de las afecciones dermatológicas, es una de las emergencias médicas que pueden generarse, sobre todo, en el contexto de que en la ciudad se han soportado valores superiores a los 32 grados en los últimos días.
Solo durante el fin de semana, el Puerto Principal registró sus días más calurosos de lo que va de abril y con una sensación térmica cercana a los 40 grados.
Ante este escenario, médicos explican que el golpe de calor puede ocurrir porque el cuerpo puede llegar a perder su capacidad de autorregular la temperatura y el organismo no puede enfriarse adecuadamente.
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Algunos pacientes pueden registrar temperatura corporal superior a los 40 grados. Entre los principales signos de alerta están la confusión, desorientación, desmayos e incluso convulsiones.
El doctor Carlos Salvador, director médico del hospital Semedic, explicó que entre otros síntomas del golpe de calor incluyen piel muy caliente, que puede estar seca o con transpiración fina, pulso acelerado, aumento de la frecuencia respiratoria, dolor de cabeza, náuseas y mareo.
“Es importante diferenciarlo de la fiebre, ya que en el golpe de calor no se deben administrar medicamentos como paracetamol, debido a que el problema no es infeccioso sino de regulación térmica”, indicó.
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Ante estas condiciones, la recomendación principal es no automedicarse y buscar atención médica inmediata.
Salvador recalcó que las altas temperaturas y la sensación térmica elevada incrementan el riesgo de estos cuadros, especialmente cuando las personas permanecen expuestas al sol por periodos prolongados o realizan actividades físicas intensas en horas de mayor calor.
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Prevención del golpe de calor
Entre las medidas preventivas se recomienda evitar la exposición directa al sol, mantenerse hidratado de forma constante —incluso sin sensación de sed—, usar ropa ligera y de colores claros, así como sombreros o gorras.
También se aconseja realizar pausas en lugares frescos, con ventilación o aire acondicionado y evitar realizar actividad física como correr o deportes de alto impacto en las horas con la temperatura más elevada, que regularmente es entre las 10:00 y 16:00.
Salvador indicó que se deben evitar los cambios bruscos de temperatura, esto es pasar de ambientes con aire acondicionado al calor exterior. Por ello, advirtió que realizar estas prácticas puede generar malestar, por lo que se recomienda evitarlas o hacerlas de forma progresiva.
El galeno reiteró que se debe evitar el consumo de alcohol y bebidas con cafeína, ya que favorecen la deshidratación. En su lugar, se recomienda ingerir agua o bebidas hidratantes.
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Las bebidas deben consumirse frescas, no extremadamente frías, para evitar variaciones bruscas de temperatura.
“El golpe de calor puede afectar a personas de cualquier edad, aunque el riesgo es mayor en adultos mayores, niños y personas con enfermedades preexistentes”, citó Salvador.
Recomendaciones específicas para bebés y niños
En el caso de los bebés y niños, la pediatra Mabel Valverde indicó que las recomendaciones son similares a las de los adultos, pero con ciertos cambios. Por ejemplo, se recomienda colocarse ropa ligera y de colores claros. Asimismo, mantenerlos en espacios frescos y evitar la exposición entre las 10:00 y 16:00.
En los últimos días, indicó la doctora, se han presentado cuadros de bebés o lactantes con sarpullidos por las altas temperaturas.
Valverde precisó que, además, se les debe colocar protector solar, pues en el mercado ya existen opciones que no son tóxicas para los bebés. El producto se debe colocar 15 minutos antes de exponerse al sol.
“Siempre respetando las zonas de manos, pies, boca y ojos para que no genere ninguna molestia”, indicó.
La pediatra expresó que con estas indicaciones se evita llegar a cuadros de deshidratación, agotamiento por el calor, calambres e insolación, que pueden convertirse en factores de una emergencia médica.
Los especialistas insisten en que si una persona presenta síntomas como taquicardia, respiración agitada, dolor de cabeza o alteraciones en el estado de conciencia se debe considerar como una emergencia médica y acudir de inmediato a un centro de salud. (I)





