Héctor Menéndez observaba la tarde de este miércoles 11 cómo un buzo especializado ingresaba por una alcantarilla en la calle Segunda y avenida Cuarta, en Urdesa norte, para aislar la red de aguas servidas que colapsó en dicho sector de la ciudad.

En el sitio, uno de los colectores se derrumbó hace unos tres meses, lo que generó que los residuos líquidos rebosaran de las cámaras de las viviendas. Y aquello ha causado malestar entre los moradores de la ciudadela.

Menéndez, habitante del sector, manifestó que la pestilencia en el sitio lleva más de tres meses. Lamentó que hayan pasado tantas semanas para que recién atiendan el hecho que causó incomodidad.

“Aquí vivimos muchos adultos mayores y ese rebose y pestilencia es perjudicial (para la salud)”, manifestó él.

Marco Chamorro, de la contratista Ricsons Viadirecta, manifestó que los trabajos se iniciaron este miércoles con el aislamiento de la red a tratar.

“Los buzos están taponando los tirantes que van a los colectores, con eso van a aislar el área de trabajo para que no exista la entrada de aguas servidas al área de trabajo”, mencionó Chamorro, quien supervisaba las labores.

Explicó que hoy continuarán con la obra civil entre la avenida Cuarta y calle Segunda. “Son 77 metros del conector de 250 milímetros que está colapsado”, expresó.

Agregó que Interagua, concesionaria que tiene a su cargo el servicio de agua potable y alcantarillado en Guayaquil, dispuso de un hidrosuccionador para que en el sector no se rebosen las aguas residuales durante las descargas.

La concesionaria explicó que esta obra se extenderá por 30 días. El costo total en esta reparación asciende a alrededor de 39.000 dólares. (I)