Cinco casos positivos de covid en 48 horas, 16 en tres días, 496 en diez días y 639 en dos semanas es lo que refleja la estadística entre el 6 y el 20 de julio que brinda el Ministerio de Salud en sus informes diarios sobre la situación epidemiológica en Guayaquil.

La ciudad que durante marzo y abril fue el epicentro de la pandemia en el país, hoy ha visto cómo su reporte de casos ha disminuido y de tener el 52% pasó al 17% de los casos nacionales.

Un informe quincenal del Centro de Modelización Matemática en Áreas Clave para el Desarrollo de la Escuela Politécnica Nacional (EPN), dadas las condiciones actuales de restricciones de movilidad y reunión, en la provincia del Guayas el 31 de julio habría 17 593 casos positivos registrados. Hasta el 22 de julio el Ministerio de Salud reportaba 17 210 casos de COVID-19 en la provincia y en la ciudad 11 770.

Pese que atrás quedaron las imágenes que dieron la vuelta al mundo sobre el desborde de centros hospitalarios y aumento considerable de fallecidos, la ciudad se ha mantenido disciplinada aunque en este mes se han reportado fiestas dentro de viviendas. Según estadísticas del sistema ECU911, hasta el 20 de julio habrían recibido 435 llamadas por fiestas dentro de casas, especialmente en los distritos 9 de Octubre, Modelo y Los Esteros.

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Especialistas piden mantener las medidas de protección y hacen un llamado a la ciudadanía a no relajarse por la reducción en las cifras.

Durante varios meses se habló de que en Guayaquil se estaría promoviendo una inmunidad de rebaño, que consiste en que un determinado número de ciudadanos se contagie y cree anticuerpos que le impida ser contagiado nuevamente. Esto ha sido desmentido por autoridades.

El doctor Washington Alemán, epidemiólogo y director de la mesa técnica de Salud del Municipio de Guayaquil, explica que este término se utiliza cuando se realiza una inmunización a un porcentaje determinado de la población y con lo restante se pueda garantizar que la enfermedad sea controlada. Sin embargo, esto no se ha dado con el COVID-19 ya que no se sabe qué tipo de inmunidad puede dejar ni por cuánto tiempo, debido a que se realizan estudios a nivel mundial y aún no se ha desarrollado una vacuna.

Acerca de la reducción de casos de coronavirus en la ciudad, en comparación con los meses de marzo y abril, explicó que hay dos variables, una de ellas es la inmunidad transitoria de un porcentaje de la población infectada ante la rápida propagación del virus en Guayaquil que causó a su vez una alta mortalidad.

"Lo que antes se llamaba un pasaporte inmunitario eso no existe", precisa.

La segunda consiste en las estrategias que se aplicaron con el fortalecimiento de la atención primaria, búsqueda de casos y habilitación de sitios periféricos para la atención de la ciudadanía. Además de realizar un trabajo coordinado entre instituciones.

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"Nosotros lo que estamos diciendo es que en la ciudad tenemos que seguir manteniendo la máscara, la mascarilla se vuelve, en este momento, la principal herramienta tanto para los infectados como para los no infectados, lo segundo es tratar de buscar casos y contactos para identificarlos precozmente y aislarlos", señala Alemán.

Para la epidemióloga Catalina Yépez, en Guayaquil se dieron dos escenarios que permitieron la reducción de casos de COVID-19, ambos estarían enlazados. El primero es la inmunidad grupal que impide que el virus encuentre personas susceptibles para contagiar y la segunda fue la aplicación de medidas de bioseguridad como el uso de mascarillas, de alcohol gel y el distanciamiento social, así como la salida a espacios públicos de una manera responsable y cuando es necesario.

"Hay que ser cautos por dos razones fundamentales, primero porque la evidencia científica no termina de afirmar con absoluta certeza que esa inmunidad grupal es sinónimo de seguridad... Lo segundo es que si nosotros decimos que hay una inmunidad grupal nos vamos a relajar, vamos a dejar la mascarilla en casa, vamos a dejar de tomar las otras medidas y vamos terminar infectando a otras personas que no se han infectando todavía y que por lo general son grupos vulnerables", recalca la especialista.

El epidemiólogo Mario Paredes considera Guayaquil no ha alcanzado la denominada inmunidad de rebaño desde el punto conceptual sino es una inmunidad natural magnificada que se podría haber generado por un episodio de infección del virus que aún no es determinada su duración. Otro de los caminos para desarrollar la inmunidad de rebaño es a través de una vacuna.

"No sabemos si la inmunidad natural es un pro o es un contra a las personas que nos enfermamos, puede ser que hayamos desarrollado una suerte de inmunidad natural o una inmunidad de carácter cruzado de tal manera que la siguiente ola a mí no me toque o lo contrario quizás pudiera ser que yo sea más susceptible", refiere.

Precisa que el virus SARS-CoV-2 ha mutado y que este proceso hace que se adapte más al cuerpo evitando que el individuo muera, sin embargo, esto es una posibilidad.

"Quizás las personas están enfermando menos o hay más asintomáticos y hay menos pacientes que están desarrollando un cuadro clínico o severo más grave", indica.

Los especialistas hacen un llamado a la población a mantener las medidas de bioseguridad para que el virus no se pueda transmitir. Alemán enfatiza que los jóvenes se han convertido en agentes de transmisión dentro de sus viviendas al participar en eventos sociales como fiestas, lo que hace que expongan a sus familiares más vulnerables y los contagien.

"(Que) La juventud sepa que una reunión social después de un confinamiento no va a ser la solución... A lo mejor en la ciudad estamos estabilizados, pero no podemos aflojar ni cantar victoria", dice el director de la mesa técnica. (I)