La marea de carros que por las mañanas avanza del sur al centro de Guayaquil hizo que la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) habilite un nuevo tramo compartido. Al carril de los buses de la Metrovía trazada en la avenida Domingo Comín pueden acceder, con aval de la ATM, los vehículos de servicio particular.

A las 07:00, apoyados con un letrero con la frase ‘Carril compartido’, ya hay un agente de tránsito en el redondel de la ciudadela La Pradera invitando a los conductores a pasarse a aquel carril cuya invasión es sancionada, por ordenanza municipal, con una multa equivalente a un salario básico, que hoy representa $ 394.

Hay al menos diez tramos compartidos y la mayoría debidamente señalizados con letreros de Inicio y Final, pero en la avenida 25 de Julio, zona de la ciudadela La Saiba, en la ruta al Puerto Marítimo, conductores pasan al carril exclusivo para evitar la hilera de carros. También sucede en el tramo de la Domingo Comín, sector La Floresta, o en la avenida de las Américas, sector La Garzota, en el trayecto al norte-centro.

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“Hay que insistir en reforzar el respeto a las normas de tránsito; a los infractores deben darles severas sanciones para reducir al mínimo esta práctica”, señala Leonardo Zúñiga, habitante del sur y quien a diario atraviesa la ciudad para ir a su trabajo. Remarca que ha visto invadir el carril exclusivo en la av. 25 de Julio “desde la av. José Vicente Trujillo hasta la vía Perimetral.

Desde febrero del 2015, luego de la aprobación de la ordenanza respectiva, se sanciona en Guayaquil con un salario la invasión del carril exclusivo y aunque las autoridades municipales han señalado que la incidencia de la falta bajó drásticamente, en las calles es notoria la recurrencia, pese al riesgo de ser multados con $ 394.

La ATM ejecuta controles con cámaras que han captado infracciones en la avenida de las Américas (zona del edificio conocido como Cuartel Modelo) o en la av. Carlos Julio Arosemena (sector Urdesa). Son dispositivos móviles como los fotorradares, que son puestos en sitios conflictivos.

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De enero a agosto del año en curso, la ATM detectó 2.133 faltas, el doble de lo registrado en el mismo periodo del 2018, en que la cifra fue de 1.024.

Christian Rochina, director de Estadística de la ATM, indica que el repunte surgió con la puesta de una cámara en la av. Benjamín Rosales, ruta centro-norte. Menciona que en marzo hubo 1.581 infractores y que en agosto, 201; y que la baja denota que el ciudadano está enterado del nuevo punto de control.

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Así, choferes buscan tramos no vigilados para acceder al carril exclusivo, motivando reclamos. El 15 de agosto pasado, el comunicador José Alberto Molestina expuso: “Parece que la ATM debe subir las multas otra vez. La gente sigue irrespetando el carril de la Metrovía”, escribió en Twitter al adjuntar una foto de la falta captada en la av. Carlos Julio Arosemena.

También la tarde del sábado pasado, un equipo de este Diario captó la infracción en la calle Eloy Alfaro, zona de la Bahía, en la ruta al norte.

En la gestión de Cynthia Viteri rige un plan para reemplazar el 75% de la multa de tránsito estipulada por ordenanza, a cambio de labor comunitaria.

Dentro de los controles, la ATM ha detectado que ciudadanos retiran deliberadamente la placa trasera de sus carros para evitar su identificación y así el castigo económico.

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‘Mejor que más cámaras nos enfocamos en educación vial’

Christian Rochina, director de Estadística de la ATM, dice que disponen de diez cámaras para vigilar la no invasión del carril exclusivo de la Metrovía. Sostiene que son equipos móviles, que rotan a puntos conflictivos, que en el 2018 poseían nueve dispositivos y que este año sumaron el décimo.

 Manifiesta que las faltas bajaron de 1.581 a    201 en cinco meses luego de que la ciudadanía advirtiera del control y que aunque prevén aumentar las cámaras, están enfocados en los resultados de las campañas de educación vial.

Destaca que la ATM creó un departamento que ofrece charlas a estudiantes, peatones y conductores para lograr un nuevo comportamiento de respeto a las normas. “Mejor que más cámaras nos enfocamos en educación vial”, indica. (I)