Recuerdan las travesuras que les hacían a sus profesores y las enseñanzas de estos; las bromas que se jugaban entre ellos; los logros académicos, deportivos y culturales. “El ser vicentino es el orgullo más grande que podemos tener”. “Qué épocas aquellas, un honor ser vicentino”, repete un grupo de exalumnos del emblemático colegio Vicente Rocafuerte.









