Estados Unidos invirtió 94.3 millones de dólares en la segunda fase de su programa de motores de cohetes sólidos, lo que refuerza su apuesta a modernizar y amplificar sus capacidades de propulsión militar con el objetivo de garantizar sistemas más avanzados, confiables y producidos con rapidez para sostener misiones de defensa y disuasión.

El programa fue adjudicado a Northrop Grumman, que logró desarrollar y demostrar exitosamente su motor sólido SSRM en apenas 10 meses, un hito que resalta su habilidad para responder a necesidades urgentes del Departamento de Defensa, y, en especial de la Marina estadounidense.

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Motores de cohetes sólidos

La empresa aeroespacial y de defensa estadounidense defiende que estos motores ofrecen mayor alcance, versatilidad y costos controlados, que son cualidades clave para fortalecer las operaciones navales y estratégicas del país norteamericano. La intención es avanzar rápidamente hacia la calificación y producción a gran escala, de manera que los nuevos motores se puedan incorporar sin demoras a los sistemas de armas existentes y futuros, detalla Naval News.

Northrop Grumman ha respaldado este tipo de programas con inversiones cercanas a los mil millones de dólares desde 2018, recursos que se han destinado a optimizar instalaciones, procesos y tecnologías, permitiendo ampliar la fabricación de motores de cohetes sólidos y otros componentes críticos para misiles y sistemas avanzados.

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La expansión industrial incluye seis centros estratégicos distribuidos en Virginia Occidental, Utah y Maryland, que simulan cerca de 10 millones de pies cuadrados de espacio productivo.

Allí, la empresa triplica la capacidad de motores tácticos pequeños, al tiempo que duplica la de motores grandes y aumenta en un 25% la fabricación en Maryland, pensando en programas de alta demanda, incluidos los desarrollos hipersónicos.

(I)

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