La expiración del tratado New START ha abierto la puerta a que Estados Unidos refuerce su postura nuclear estratégica. En este contexto, la Fuerza Aérea afirma estar preparada para aumentar la capacidad de sus 400 misiles balísticos intercontinentales Minuteman III, actualmente desplegados en silos distribuidos en cinco estados, y para devolver la capacidad nuclear a toda la flota de bombarderos B-52.

Es importante destacar que ambas opciones estuvieron restringidas durante años por los límites impuestos por el acuerdo con Rusia.

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De acuerdo a The War Zone, en la actualidad, los 400 misiles LGM-30G Minuteman III están equipados con una sola ojiva nuclear, ya sea W78 o W87, como parte del cumplimiento de los compromisos del New START. Asimismo, de los 76 bombarderos B-52H en servicio, 30 fueron convertidos exclusivamente para misiones convencionales, reduciendo así el número de plataformas nucleares desplegadas. Estas medidas ayudaron a Washington a respetar los topes acordados sobre lanzadores y ojivas estratégicas.

Avión B-52 | Foto: Cortesía X @OnAviation

¿Qué cambia una vez que el tratado se venció?

Con el tratado ya vencido, el Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea asegura que mantiene el entrenamiento y la capacidad técnica para reinstalar configuraciones MIRV en los Minuteman III, lo que permitiría que cada misil transporte ojivas dirigidas a objetivos independientes, modalidad que no es nueva, pues en 1970, cuando estos misiles comenzaron a desplegarse, podían portar hasta tres ojivas W78, cada una con una potencia de alrededor de 335 kilotones.

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No obstante, reconfigurar los misiles para portar varias ojivas implicaría desafíos técnicos, logísticos y presupuestarios, pues algunos sistemas necesitarían adaptaciones en sus plataformas de carga, y no está claro cuántas ojivas W87 estarían disponibles ni cuánto tiempo tomaría el proceso.

Además, esta decisión podría influir en el futuro del nuevo misil LGM-35A Sentinel, diseñado inicialmente para portar una sola ojiva bajo los parámetros del tratado anterior y que actualmente enfrenta retrasos y sobrecostos.

Por otra parte, la restauración de la capacidad nuclear en los 30 B-52 reconvertidos se considera un proceso menos complejo, ya que en muchos casos solo se retiraron componentes específicos relacionados con la habilitación nuclear.

Aun así, existen diferencias de opinión sobre el costo real de esta reconversión, especialmente en un momento en que la Fuerza Aérea invierte miles de millones en modernizar la flota hacia la versión B-52J, con nuevos motores y radares para extender su vida operativa hasta la década de 2050.

(I)

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