Si Estados Unidos resultara blanco, en términos hipotéticos, de una guerra nuclear, la operatividad del país y la continuidad del gobierno no se alteraría. Para ello, ese país cuenta con un poderoso y gigantesco Boeing 747 al que muchos conocen como el E‑4B “Nightwatch” o avión del “juicio final”.

La aeronave, modificada para tan alta responsabilidad, “está diseñada para garantizar que, en caso de una crisis extrema, incluido un ataque nuclear, el presidente y el alto mando militar puedan mantener el control del país desde el aire, incluso si las infraestructuras terrestres quedaran inutilizadas”, explican en La Razón.

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Para que eso se dé, el medio destaca que “a diferencia de los aviones comerciales, el E‑4B está repleto de cableado protegido, antenas reforzadas y sistemas redundantes que garantizan su operatividad en cualquier circunstancia”.

Centro de comando en medio de una guerra nuclear

Imagen: del sitio web de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos

Las Fuerzas Aéreas estadounidenses informan que el E-4B “Nightwatch” sirve como Centro Nacional de Operaciones Aerotransportadas (NAOC, por sus siglas en inglés) y es un componente clave del Sistema Nacional de Comando Militar del presidente, el secretario de Guerra (antes Defensa) y el Estado Mayor Conjunto.

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Para brindar apoyo directo a tan altos cargos, “siempre se genera al menos un E-4B como NAOC y en alerta las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con un equipo de vigilancia global en una de muchas bases seleccionadas en todo el mundo”.

En caso de emergencia nacional o destrucción de los centros de comando y control terrestres, la aeronave proporciona un centro de comando, control y comunicaciones con alta capacidad de supervivencia para dirigir a las fuerzas estadounidenses, ejecutar órdenes de guerra de emergencia y coordinar las acciones de las autoridades civiles.

La conducción de las operaciones del E-4B abarca todas las fases del espectro de amenazas.

En conclusión, señalan en La Razón, el gigantesco puesto de mando volante puede operar durante días, soportar pulsos electromagnéticos y coordinar operaciones militares globales desde el aire.

Cómo es el avión del juicio final

Un avión E-4B puede incluir capacidad para hasta 111 personas.

Puede reabastecerse en vuelo.

Imagen: del sitio web de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos

Al desglosar detalles del E-4B, las Fuerzas Aéreas norteamericanas destacan que es una versión militarizada del Boeing 747-200.

Lo describen como un avión cuatrimotor, de ala en flecha, de largo alcance y gran altitud, capaz de reabastecerse de combustible en vuelo.

La cubierta principal se divide en seis áreas funcionales: área de trabajo de comando, sala de conferencias, sala de reuniones, área de trabajo del equipo de operaciones, área de comunicaciones y área de descanso.

Aeronave blindada

El E-4B “Nightwatch” es una aeronave blindada.

Cuenta con un sistema eléctrico diseñado para soportar electrónica avanzada

Una amplia variedad de equipos de comunicaciones.

Un avanzado sistema de comunicaciones satelitales proporciona comunicación global a los altos mandos a través del centro de operaciones aerotransportadas.

Un E-4B se prepara para recibir combustible de un KC-135R Stratotanker. Imagen: del sitio web de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos Foto: USUARIO

Tiene blindaje contra efectos nucleares y térmicos, control acústico, una instalación de control técnico mejorada y un sistema de aire acondicionado mejorado para refrigerar los componentes eléctricos.

Avión del Juicio Final aterriza en Los Ángeles y genera angustia mundial: ¿quién iba a bordo?

El avión de 70,5 metros de longitud, y envergadura de 59,7 metros tiene una autonomía de 12 horas (sin reabastecimiento). (I)

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