<b>Un bólido iluminó la madrugada del viernes 14 de agosto el cielo del estado de Washington </b>y generó una onda de presión que fue registrada incluso por instrumentos de infrasonido instalados para vigilar la actividad volcánica en la región de las Cascades, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).<a href="https://fireballs.ndc.nasa.gov/skyfalls/events/20260814-074833?utm_source=TWITTER&utm_medium=NASASpaceAlerts&utm_campaign=NASASocial&linkId=994573618" target="_blank" rel="" title="https://fireballs.ndc.nasa.gov/skyfalls/events/20260814-074833?utm_source=TWITTER&utm_medium=NASASpaceAlerts&utm_campaign=NASASocial&linkId=994573618">La NASA indicó que cientos de testigos en Washington, Oregón, Idaho y Columbia Británica reportaron una brillante bola de fuego alrededor de las 00:48 hora local (07:48 GMT)</a>. El análisis de los testimonios, cámaras públicas y datos satelitales permitió reconstruir la trayectoria del objeto.Según la NASA, el meteoro comenzó a hacerse visible a unos 77 kilómetros de altura sobre Soap Lake, Washington, <b>y avanzó hacia el norte a unos 53.000 kilómetros por hora</b>. El objeto, estimado en unos 40 centímetros de diámetro y 77 kilogramos de masa, recorrió unos 58 kilómetros antes de fragmentarse.La ruptura liberó una energía equivalente a unas<b> 10 toneladas de TNT</b> y produjo una onda expansiva que alcanzó el suelo, lo que explicaría los estruendos escuchados por algunos habitantes. El radar meteorológico Doppler también sugiere que pequeños fragmentos podrían haber llegado a la superficie.El USGS explicó que los bólidos son especialmente eficaces para generar infrasonido, es decir, ondas sonoras de frecuencias demasiado bajas para ser percibidas por el oído humano.<b> Los sensores colocados en distintos volcanes registraron señales del fenómeno, aunque estas variaron según la ubicación</b>.El episodio no estuvo relacionado con una erupción volcánica. En su actualización del 14 de agosto, el Observatorio de Volcanes de las Cascades señaló que todos los volcanes de Washington y Oregón permanecían en niveles normales de fondo, aunque durante la última semana se detectaron pequeños terremotos en el Monte Rainier, el Monte Santa Helena y el Monte Hood.El fenómeno también provocó numerosas reacciones entre los testigos, con imágenes captadas por cámaras y personas que describieron destellos intensos y estruendos. <b>El USGS incluso hizo referencia al susto causado entre algunas mascotas, que reaccionaron al destello y al ruido repentino</b>.Aunque el espectáculo pudo parecer extraordinario, los científicos señalan que los bólidos son fenómenos frecuentes a escala global y se producen cuando rocas espaciales ingresan a gran velocidad en la atmósfera.<b> En este caso, la NASA indicó que se trató de un meteoro esporádico y no de un integrante de la lluvia de meteoros de las Perseidas</b>. (I)