Las autoridades del norte de California descubrieron un búnker subterráneo secreto bajo una vivienda en la ciudad de Anderson, al que se accedía mediante un túnel de unos 100 pies.

Según detalla Eco News, al principio era una investigación por un presunto cultivo ilegal de marihuana, pero finalmente se encontró un escondite con armas y municiones, lo que generó preocupación por la salud pública.

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En el operativo, que se desarrolló el 20 de enero tras una orden de registro ejecutada por la Patrulla de Caminos de California (CHP, en inglés), resultó arrestado Michael Jay Kamfolt, de 40 años, en cuya propiedad los agentes hallaron 13 armas de fuego, cargadores de alta capacidad, chalecos antibalas y cerca de 10.000 cartuchos, algunos de tipo perforante.

Foto: cortesía X @Baysuperfans

¿Cómo se desarrolló la investigación?

El origen del caso se remonta a diciembre de 2025, cuando la unidad canina de la CHP recibió una pista sobre un posible sitio de cultivo ilegal de marihuana. Luego de obtener la orden judicial, las operaciones aéreas confirmaron indicios en la zona y los investigadores pasaron semanas vigilando antes de actuar.

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En la inspección, los oficiales encontraron una entrada oculta que conducía a una alcantarilla inclinada de aproximadamente 100 pies, luego, al final del recorrido estaba un búnker de concreto equipado con electricidad, ventilación y un sistema de drenaje, diseñado para operar como una granja interior clandestina.

Junto al equipo de cultivo, se incautaron armas consideradas ilegales en California, entre ellas las siguientes:

  • Una escopeta recortada.
  • Rifles estilo AR-15.
  • Una pistola con el número de serie eliminado.
  • Armas reportadas como robadas.
  • Parte de la munición con la capacidad de perforar armaduras.

Kamfolt enfrenta casi una docena de cargos relacionados con armas, municiones y fabricación de rifles de asalto, además de posesión de una “arma fantasma”, difícil de rastrear por carecer de número de serie.

Aunque ya no permanecía bajo custodia días después, la investigación sigue activa y el caso se presenta como un recordatorio de que un aviso anónimo puede destapar amenazas ocultas bajo apariencias comunes.

(I)

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