Estados Unidos tiene a su disposición municiones que redefinen el alcance operativo de sus helicópteros de ataque, superando ampliamente los sistemas actuales de aproximadamente 34 y 16 kilómetros.

Recientemente, el Cuerpo de Marines puso a prueba una nueva munición de largo alcance en un ejercicio de baja altitud, con la intención de ampliar de forma decisiva la capacidad ofensiva de sus aeronaves de ala rotativa ante amenazas modernas.

Publicidad

De acuerdo a Interesting Engineering, la prueba en la que fue lanzado el sistema Red Wolf desde un helicóptero AH-1Z Viper, se realizó en el Atlantic Test Range, Maryland. La munición, desarrollada por L3Harris Technologies, impactó exitosamente un objetivo marítimo, lo que significó un avance importante dentro del programa de Misiles de Ataque de Largo Alcance (LRAM) del Cuerpo de Marines, confirmando la viabilidad operativa del concepto.

Foto: Cortesía X @AirPowerNEW1

Municiones con un alcance impresionante

El programa LRAM procura permitir que los helicópteros ataquen blancos a distancias mucho más grandes que las ofrecidas por armas actuales como el misil Hellfire o el Joint Air-to-Ground Missile, que tienen alcances que rondan los 34 y 16 kilómetros.

Publicidad

En ese sentido, el Red Wolf está diseñado para ir más allá de esos límites, posibilitando que las tripulaciones operen fuera del alcance de las defensas aéreas enemigas y reduciendo de gran manera el riesgo de combate.

En la evaluación, el Red Wolf demostró que no es solo una munición para “disparar y olvidar”, ya que el sistema puede actuar como un nodo de sensores y comunicaciones, al recopilar y compartir datos de objetivos en pleno vuelo para apoyar ataques posteriores de otras plataformas.

Esta prueba significó la primera vez que un helicóptero del Cuerpo de Marines usó un sistema de armas controlado a través de una interfaz basada en tabletas, un paso importante hacia cabinas más simples y eficientes.

La apuesta del Pentágono

El Red Wolf da más que un ataque de precisión. Se puede configurar para funciones como retransmisión de comunicaciones, detección de señales, guerra electrónica o señuelo. Según L3Harris, su alcance supera las 200 millas náuticas y la autonomía dura más de una hora. Su diseño está pensado para operar fuera de zonas cubiertas por modernos sistemas antiaéreos navales y costeros.

(I)

Te recomendamos estas noticias