<b>Australia </b>dio un paso clave hacia la autosuficiencia en defensa tras probar con éxito sus primeros misiles del<b> Sistema de Lanzamiento Múltiple Guiado (GMLRS)</b> fabricados localmente, en un ensayo realizado en abril en el campo de pruebas de Woomera, en Australia Meridional.La demostración, llevada a cabo por Lockheed Martin Australia junto al Ejército australiano y el programa de Armas Guiadas y Municiones Explosivas (GWEO), <b>marca un cambio estratégico para Canberra, que pasa de ser comprador a productor de armamento de precisión</b>. Con este avance, el país se convierte en el único fuera de Estados Unidos en fabricar este tipo de misiles.El GMLRS es un cohete de precisión de <b>227 milímetros diseñado para ataques superficie-superficie</b>, que se lanza desde el sistema <b>Himars</b> (Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad), incorporado por Australia en 2025. Cada lanzador puede portar seis cohetes y emplea guiado inercial asistido por GPS, lo que permite alcanzar objetivos con alta precisión a más de<b> 70 kilómetros</b>.Durante el ejercicio con fuego real —el tercero desde la entrada en servicio del Himars— <b>los misiles impactaron todos los objetivos previstos</b>, según informó la compañía. Los datos recopilados servirán para validar el sistema antes de una prueba de certificación completa en Estados Unidos prevista para 2027.El ministro de Industria de Defensa, Pat Conroy, indicó: “Este exitoso ensayo de disparo representa un hito importante para la capacidad soberana de Australia en materia de armas guiadas”. Añadió que el país “es ahora el único fuera de Estados Unidos que produce el GMLRS, lo que abre oportunidades para integrarse en cadenas de suministro globales”.La producción se realiza en una nueva instalación en Port Wakefield, inaugurada en diciembre de 2025, donde se ensambló el primer lote de misiles. Ingenieros australianos fueron previamente capacitados en plantas de <b>Estados Unidos</b> antes de instalar la línea de producción local, completando el proceso en un plazo de apenas dos años.El programa forma parte de una estrategia más amplia para reducir la dependencia de proveedores extranjeros y reforzar las reservas de munición de los aliados en el Indo-Pacífico. El Gobierno australiano ha destinado unos <b>320 millones de dólares </b>para impulsar la participación de la industria nacional en la fabricación de componentes.En el plano operativo, el GMLRS ofrece una capacidad de ataque móvil, precisa y de largo alcance. Su ojiva unitaria de alto explosivo, de unas 200 libras, permite atacar objetivos como centros de mando, sistemas de defensa aérea o concentraciones de tropas, <b>con menor riesgo de daños colaterales frente a sistemas de artillería más antiguos</b>.Además, la movilidad del sistema Himars —capaz de disparar y replegarse rápidamente— incrementa la supervivencia de las unidades en combate, un factor clave en escenarios extensos y dispersos como los del Indo-Pacífico. (I)