La interrupción de los fármacos GLP-1, como semaglutida y la tirzepatida, podría generar mayores riesgos cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares e, incluso, la muerte.

Según el informe de WashUMedicine, encabezado por expertos de la Universidad de Washington, se hizo seguimiento a una muestra de más de 333.000 veteranos con diabetes tipo 2 durante tres años.

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¿Cuáles fueron los hallazgos del estudio?

“Cuanto mayor era la interrupción del tratamiento, mayor era el aumento del riesgo: hasta un 22% de infarto, accidente cerebrovascular y muerte tras dos años sin GLP-1, lo que prácticamente anulaba los beneficios cardiovasculares obtenidos durante el tratamiento”, expresó el equipo.

Los investigadores precisaron que las implicaciones de la suspensión van más allá de la recuperación del peso perdido y se extienden al aumento del riesgo cardiovascular. También precisaron que muchos inician con el tratamiento y lo abandonan debido a factores como efectos secundarios, costo y escasez, sin conocer el peligro al que se exponen.

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Al-Aly sostuvo que la protección cardiovascular de este tipo de fármacos se desarrolla lentamente Foto: Pexels

“Nuestros datos sugieren que este cambio drástico en el metabolismo es perjudicial para la salud del corazón. Reiniciar la medicación ayudó a restablecer cierta protección, pero solo parcialmente, lo que demuestra que la interrupción deja una huella permanente”, enfatizó el autor principal del estudio, el doctor Ziyad Al-Aly.

Al-Aly sostuvo que la protección cardiovascular de este tipo de fármacos se desarrolla lentamente, pero se desvanece rápidamente.

(I)

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