Un grupo de investigadores chinos relacionados con un gigante minorista del país desarrolló una Inteligencia Artificial (IA) llamada Rome, cuyo objetivo era ser un modelo agente de código abierto integrado en un ecosistema de herramientas autónomas.
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Recursos integrados para la capacitación de esta Inteligencia Artificial fueron procesados de forma paralela
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Un grupo de investigadores chinos relacionados con un gigante minorista del país desarrolló una Inteligencia Artificial (IA) llamada Rome, cuyo objetivo era ser un modelo agente de código abierto integrado en un ecosistema de herramientas autónomas.