El misil antidrones más pequeño del mundo, con apenas 60 kilómetros de longitud, forma parte de un nuevo proyecto destinado a reforzar la defensa de barcos e infraestructuras costeras.

De acuerdo a Interesting Engineering, la empresa británica Babcock International y la startup estonia Frankenburg Technologies anunciaron una alianza para desarrollar un sistema de lanzamiento de misiles en contenedores, pensado para enfrentar drones de ataque unidireccionales de bajo costo, rápida y eficazmente.

Publicidad

Ambas compañías firmaron un memorando de entendimiento, para explorar la creación conjunta de un sistema marítimo antidrones que sea “nuevo y asequible” y así ofrecer alternativa más flexible a las defensas aéreas tradicionales, con trabajos de ingeniería liderados desde el Reino Unido y el objetivo de establecer una capacidad de defensa soberana que pueda producirse y desplegarse con rapidez.

¿De qué va este proyecto?

Este proyecto, que combina la experiencia en integración naval de Babcock y las plataformas modulares con la tecnología de misiles económicos desarrollada por Frankenburg, contempla que el sistema estaría completamente contenedorizado, lo que permitiría instalarlo con facilidad en distintos tipos de buques o en posiciones fijas sin necesidad de grandes modificaciones estructurales, facilitando su adopción en entornos marítimos.

Publicidad

Esta colaboración se produce en un momento en el que hay una creciente preocupación en Europa ante la proliferación de drones económicos con la capacidad de realizar misiones de vigilancia o ataques explosivos, y es que, conflictos recientes, como la guerra en Ucrania, son prueba de que estos sistemas no tripulados pueden saturar y superar defensas aéreas convencionales.

Foto: Cortesía X @militarnyi

El misil más pequeño del mundo

El núcleo tecnológico de Frankenburg es el Mark 1, conocido como el misil guiado más pequeño del mundo, que, con solo 60 centímetros de largo, está optimizado para cumplir misiones de defensa de corto alcance, priorizando el bajo costo y la rapidez de fabricación.

La empresa estonia asegura que el Mark 1 pasó del concepto a un lanzamiento real en poco más de un año y ya logró una intercepción completa durante pruebas en una base de la OTAN. Hasta ahora no se divulgaron plazos ni costos del sistema final.

(I)

Te recomendamos estas noticias