La denominada Luna de las Flores, correspondiente a la Luna Llena de mayo, alcanzará su punto máximo de iluminación el 1 de mayo de 2026 a las 17:23 (UTC/GMT). Este evento será además inusual, ya que el mes tendrá dos Lunas Llenas, siendo la segunda —una Luna Azul— el 31 de mayo.
La Luna del 1 de mayo se ubicará en la constelación de Libra y será una Microluna, es decir, ocurrirá cuando el satélite esté cerca de su punto más alejado de la Tierra (402.000 km), lo que hará que se perciba ligeramente más pequeña y menos brillante de lo habitual.
Publicidad
Horarios en distintas regiones
El momento exacto variará según la ubicación:
- Ciudad de México: 11:23
- Quito: 12:23
- Bogotá: 12:23
- Buenos Aires: 14:23
Aun así, la Luna se verá prácticamente llena durante las noches del 30 de abril, 1 y 2 de mayo, lo que permite observarla sin necesidad de coincidir con el minuto exacto.
Publicidad
Mejor momento para observarla
El mejor momento para apreciar la Luna de las Flores es durante su salida, cerca del atardecer, cuando aparece baja en el horizonte y puede adquirir tonalidades doradas o anaranjadas.
Ese día, la salida de la Luna será aproximadamente:
- Buenos Aires: 17:52
- Santiago de Chile: 17:45
- Bogotá: 18:06
- Quito: 18:16
- Guayaquil: 18:18
- Ciudad de México: 19:14
Calendario lunar de mayo de 2026
- Luna Llena: 1 de mayo — 17:23 UTC
- Cuarto Menguante: 9 de mayo — 21:11 UTC
- Luna Nueva: 16 de mayo — 20:01 UTC
- Cuarto Creciente: 23 de mayo — 11:11 UTC
- Luna Llena (Luna Azul): 31 de mayo — 08:45 UTC
Origen del nombre “Luna de las Flores”
El nombre tiene su origen en tradiciones culturales de América del Norte. De acuerdo con el Almanaque del Viejo Granjero, las denominaciones de las lunas llenas provienen de pueblos nativos americanos, así como de influencias europeas y coloniales.
En estos sistemas, cada nombre se aplicaba a todo el mes lunar, no solo al instante de Luna Llena. En mayo, el término “de las Flores” hace referencia a la abundante floración primaveral en el hemisferio norte.
La tradición se asocia especialmente con pueblos algonquinos, que utilizaban los ciclos lunares para guiar actividades agrícolas y de subsistencia. El explorador Jonathan Carver documentó estos nombres en su obra Viajes por el interior de Norteamérica, tras convivir con comunidades indígenas en la región de los Grandes Lagos.
Posteriormente, el escritor Henry David Thoreau también hizo referencia a estas denominaciones en sus textos sobre las tradiciones de los pueblos originarios. (I)