Una enorme franja de algas pardas se extiende actualmente a lo largo del Océano Atlántico, formando una estructura visible incluso desde el espacio. Se trata de un cinturón natural de casi 8.000 kilómetros de longitud y está compuesto por millones de toneladas de vegetación marina.

Vale la pena destacar que no es una masa compacta, sino múltiples esteras de algas que se desplazan siguiendo las corrientes oceánicas, según reseña Indian Defence.

Publicidad

¿Qué se sabe de las algas pardas?

Los pescadores del Caribe fueron los primeros en notar el fenómeno cuando sus redes comenzaron a llenarse de esta vegetación espesa. Con el paso del tiempo, muchas aguas costeras cambiaron de un azul claro a un tono marrón turbio y es que estas grandes acumulaciones de sargazo viajan con el viento y las mareas hasta terminar varadas en las costas americanas.

En mar abierto, estas algas cumplen un papel ecológico importante al servir de refugio y alimento para peces pequeños y tortugas marinas. Sin embargo, la magnitud actual del fenómeno no tiene precedentes en décadas recientes, lo que ha despertado preocupación entre científicos y comunidades costeras.

Publicidad

  • El fenómeno fue identificado gracias a observaciones satelitales de investigadores de la Universidad del Sur de Florida, quienes lo denominaron Gran Cinturón de Sargazos del Atlántico.
  • Con imágenes de la NASA, los científicos detectaron que esta formación comenzó a aparecer de manera recurrente alrededor de 2011 y desde entonces sigue creciendo cada año.
  • Anteriormente, estas algas se concentraban sobre todo en el Mar de los Sargazos, pero ahora también prosperan en el Atlántico Ecuatorial, entre África y Sudamérica.
  • Durante su expansión estacional puede superar las 20 millones de toneladas y recorrer miles de kilómetros hasta el Mar Caribe y el Golfo de México, impulsado por la Corriente Ecuatorial del Norte.
  • Los científicos atribuyen su crecimiento al aumento de nutrientes en el océano, en parte procedentes de descargas del río Amazonas y de cambios en la química marina.

Cuando las algas llegan a las playas se acumulan en grandes montículos que liberan gases con olor fuerte y pueden afectar la salud humana, además de dañar arrecifes, turismo y economías locales.

(I)

Te recomendamos estas noticias