Bajo las aguas aparentemente tranquilas de la bahía de Chetumal, en el sur de México, un grupo de científicos confirmó la existencia del agujero azul más profundo conocido hasta ahora.
De acuerdo a Eco News, fue nombrado Taam Ja, en referencia al término maya que significa “aguas profundas”, ya que supera los 420 metros de profundidad y todavía no se ha alcanzado su fondo, lo que lo convierte en un récord mundial y en un hallazgo de enorme valor científico.
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Un agujero en forma de cono
Taam Ja se encuentra en una bahía poco profunda y protegida, dentro del Santuario de Manatíes de la Bahía de Chetumal y destaca por su contraste extremo con el entorno: mientras el estuario circundante apenas alcanza unos metros de profundidad, el agujero se abre de forma casi circular, con una superficie de más de 13.000 metros cuadrados y paredes muy inclinadas que forman una gigantesca estructura cónica bajo el mar.
Por años, pescadores locales notaron una zona en la que el agua parecía extrañamente calma, lo que llamó la atención de los investigadores; en 2021, estudios con sonar y buceo revelaron que el sumidero alcanzaba unos 274metros, situándolo entonces como el más profundo del planeta. No obstante, mediciones más recientes, hechas a finales de 2023, registraron profundidades de hasta 423,6 metros sin tocar fondo, superando ampliamente otros agujeros azules famosos.
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¿Qué son los agujeros azules?
Desde la geología, los agujeros azules se originaron durante antiguas edades de hielo, cuando el nivel del mar era mucho más bajo y el agua de lluvia disolvía la roca caliza expuesta, formando cavernas que solo colapsaron e inundaron, pero, más allá de su profundidad, la excepcionalidad del Taam Ja también tiene que ver con que está ubicado en un estuario y no en un arrecife abierto, algo poco común para este tipo de estructuras.
En el interior, el agujero alberga una columna de agua claramente estratificada, con capas pobres en oxígeno y zonas completamente anóxicas en las profundidades, condiciones extremas que podrían albergar microorganismos adaptados a vivir sin luz y con química basada en azufre, un escenario que despierta gran interés en la comunidad de científicos y astrobiológicos, ya que ofrecería pistas sobre cómo sería la vida en los océanos ocultos en lunas lejanas.
Los investigadores creen que el Taam Ja podría estar conectado al océano abierto mediante túneles ocultos, lo que lo convierte en una pieza clave para entender el clima pasado, la dinámica costera y la conservación de ecosistemas.
(I)