Los avances tecnológicos provocaron una ola de cambios radicales en el campo de batalla moderno. Hoy, la calidad de los misiles no depende únicamente del alcance, sino también de la velocidad y la capacidad de burlar a las defensas enemigas.
Más que simples mejoras graduales, los nuevos proyectiles representan un gran salto con respecto al pasado. El uso de cohetes hipersónicos y combustibles sólidos ha dejado obsoletas a los sistemas antiaéreos tradicionales.
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Los misiles que pronto cambiarán el arte de la guerra
Para Interesting Engineering, hay diez armas de largo alcance que actualmente redefinen el panorama estratégico global. Estas tecnologías ponen a prueba la vigilancia y obligan a los ejércitos a plantearse mejor la protección de su territorio.
- RS-28 Sarmat (Rusia): este misil balístico pesado de 200 toneladas alcanza los 18.000 kilómetros. Su diseño le permite usar rutas inusuales por el Polo Sur para burlar los sistemas de defensa actuales.
- DF-41 (China): es un proyectil de alta movilidad capaz de recorrer 15.000 kilómetros. Puede impactar cualquier punto de Estados Unidos cargando hasta diez ojivas nucleares de ataque independiente.
- Trident II D5 (Estados Unidos/Reino Unido): destaca por su extrema precisión desde submarinos Ohio y Vanguard. Con un alcance de 12.000 kilómetros, seguirá siendo un pilar de la disuasión estratégica hasta el año 2040.
- Avangard (Rusia): vehículo hipersónico que planea en la atmósfera a unos 6.000 kilómetros. Su ruta impredecible y energía cinética le permiten realizar maniobras que superan a los interceptores.
- DF-17 (China): es el primer sistema operativo para planeadores hipersónicos con un rango de 2.500 kilómetros. Su vuelo bajo y maniobrable lo hace letal contra portaaviones o bases militares fortificadas.
- Kh-47M2 Kinzhal (Rusia): proyectil balístico lanzado desde el aire que supera la velocidad de Mach 10. Ya probado en combate, puede alcanzar objetivos a 2.000 kilómetros, reduciendo el tiempo de reacción.
- 3M22 Zircon (Rusia): misil de crucero con motor scramjet que sostiene velocidades de Mach 9. Cubre 1.000 kilómetros y representa una amenaza directa para los grupos de combate de portaaviones.
- Dark Eagle (EE. UU.): plataforma terrestre diseñada para realizar ataques convencionales ultrarrápidos. Su objetivo es neutralizar blancos defendidos a más de 2.700 kilómetros de distancia con gran rapidez.
- AGM-183A ARRW (EE. UU.): sistema de planeo lanzado desde bombarderos estratégicos que supera los Mach 5. Con un rango de 1.600 kilómetros, permite destruir objetivos prioritarios con una alta flexibilidad.
- Hwasong-18 (Corea del Norte): primer misil intercontinental norcoreano de combustible sólido. Este avance reduce su preparación y facilita alcanzar el territorio estadounidense a 15.000 kilómetros.
El desarrollo de estos sistemas demuestra un cambio decisivo de cara a cualquier combate a gran escala. La maniobrabilidad, la velocidad y la penetración ahora son los factores que definen el poder estratégico, presionando a los sistemas de detección y defensa.
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Estados Unidos avanza en la construcción de su nuevo portaviones
Mientras estas armas proliferan, mantener la estabilidad global se vuelve difícil. El futuro de la disuasión no dependerá de evitar ataques, sino de controlar la escalada en un mundo donde los tiempos de reacción pasarán a medirse en cuestión de segundos.
(I)
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