En 2012 la Oficina de Control de Activos estadounidense (OFAC) incluyó a Ovidio Guzmán López entre la la lista de personas con las cuáles no se debían realizar negocios, transacciones, envíos de dinero o identificación de sus operaciones financieras, ya que se trataba de uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo.

Ovidio es uno de los trece hijos del narco encarcelado en Estados Unidos, del segundo matrimonio de su padre, entre los que aparecen Joaquín, Édgar y Griselda Guadalupe. También es conocido bajo el alias del 'Ratón'.

A sus 22 años de entonces, el Ratón, como es apodado, ya era reconocido miembro dentro de la organización delictiva que dirigía su padre, prófugo de la justicia tras su primera fuga en 2001.

“La OFAC apuntará agresivamente a aquellas personas que faciliten las operaciones de tráfico de drogas del Chapo Guzmán, incluidos los miembros de la familia”, dijo en aquella fecha el director de la OFAC, Adam J. Szubin.

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"El Ratón" jugaba evidentemente, un papel importante en las actividades del narcotráfico, e incluso en 2019, durante la audiencia del Chapo en Brooklyn, Nueva York, cuando fue sentenciado a cadena perpetua y 30 años adicionales en Estados Unidos, Odivio fue mencionado como uno de los estrategas que planearon la fuga del cabecilla del Cártel de Sinaloa, cuando se fugó del penal de El Altiplano en el Estado de México en julio de 2015.

En dicha audiencia el magistrado, además, ordenó incautarle casi 12.700 millones de dólares, la cantidad que el gobierno de Estados Unidos estimó que "El Chapo" ganó como líder del cartel de Sinaloa entre 1989 y 2014.

Según recoge Infobae, el 21 de febrero de 2019 se presentó una acusación contra Ovidio y su hermano Joaquín Guzmán López, alias "El Güero", por delitos de conspiración para exportar a Estados Unidos, distintas sustancias: cinco kilogramos o más de cocaína, 500 gramos o más de metanfetamina y 1,000 kilogramos o más de marihuana.

La acusación detalla en sus cuatro páginas, que desde aproximadamente abril de 2008 y en México, Estados Unidos y otros países , los acusados "intencionadamente, a sabiendas y obstinadamente" conspiraron para distribuir las sustancias.

Cuando las autoridades mexicanas dieran con el paradero de Ovidio, la reacción del Cártel de Sinaloa no se hizo esperar y tras varios atentados, el hijo del Chapo fue dejado en libertad bajo la orden del presidente mexicano,Andrés Manuel López Obrador, quien aseguró que su decisión se tomó para proteger a los ciudadanos.

Al respecto, el mandatario federal dijo:

"Cuando se decidió, para no poner en riesgo a la población, para que no se afectara a civiles, porque iban a perder la vida si no suspendíamos el operativo más de 200 personas inocentes en Culiacán, Sinaloa, y se tomó la decisión, yo ordené que se detuviera ese operativo y que se dejara en libertad a este presunto delincuente".

Finalmente, las autoridades mexicanas reconocen que no tienen orden de aprehensión contra Ovidio. (I)