Las manos de la escultora Hellen Constante fueron elegidas para crear el monumento del cantautor ecuatoriano Carlos Aurelio Rubira Infante que tendrá su espacio en Ambato. La propuesta para realizar la pieza la recibió en octubre del año pasado, pero todo se concretó en enero de este año, sin saber que meses después se alteraría lo planificado para la elaboración y entrega.

La pandemia ha puesto algunos obstáculos para continuar con el trabajo, pero tampoco ha sido un impedimento para continuar con la obra. "Yo trabajé con lo que yo podía y comencé a manosear la cabeza, porque igual cabeza tenía que ir y es lo que tengo. La cabeza, como tengo el movimiento de las manos, hice las manos, hice los zapatos, recién esta semana (la semana pasada) voy a meterme a todo el cuerpo y armarla", relata Constante, quien acota el mayor reto de hacer fue las uñas.

"La otra semana (esta semana) voy a armarla, tengo que fundirla en recina, ya fundida en recina, tengo que fundirla en bronce. La fundida en bronce es lo que se demora más, ya se me sale de las manos, porque fundición en bronce no la hago yo. Yo la entrego en recina", agrega.

Pese al retraso generado por la crisis sanitaria, la cabeza, el rostro, las manos, los pies ya están listos y para las próximas semanas espera avanzar con lo faltante. Para su posterior entrega al Municipio de Ambato, encabezado por el alcalde Javier Altamirano. El monumento también contará con la música del artista.

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Zapatos de la escultura de Carlos Rubira Infante. Foto: Cortesía.

Su pasión por la escultura hace que no lo vea como un trabajo, con naturalidad plasma la figura de Rubira Infante. "Es algo que me estremece hacerlo, no es un trabajo, cuando me contratan, me dicen: '¡uy! qué trabajo tienes'. No tengo trabajo, voy a soñar con esto y créeme me pican las manos por hacer. Lo veo y simplemente voy haciendo... La hago, la vuelvo a hacer y la desbarato, y la vuelvo a hacer, pero es como juego, ya después no veo la fotografía... Mi oficio me gusta, me encanta", afirma.

Al finalizar una escultura, lo normal sería sentir satisfacción porque ya culmina, pero contrario a eso, a Constante le invade la nostalgia.

"Es uno de los pilares de la música de nosotros, él (Rubira Infante) se merece todos los honores del caso... Tiene canciones como Guayaquileño, madera de guerrero... Es un personaje en la música, en el arte, ha dejado unas huellas tan fuertes en todo el Ecuador... Ha hecho canciones a todas las provincias...", dice sobre el artista, la también pintora.

"Creo que muchos ambateños se van a sentir orgullosos de ver esta escultura en sus calles, recordando las canciones que él hizo para esta tierra hermosa, gracias Ambato", indica Enrique Candell Rubira, nieto de Rubira Infante, quien en el 2018 ingresó al Salón de la Fama de los Compositores Latinos, en Miami, Estados Unidos.

Trabajar en las uñas del artista para el monumento fue uno de los retos de Hellen Constante. Foto: Cortesía

Rubira Infante compuso Altivo ambateño, luego del terremoto en 1949, según Candell Rubira, quien agrega que por eso lo quieren a su abuelo en la capital de la provincia de Tungurahua. "También (lo quieren) por la canción Ambato, tierra de flores, que era una canción en estilo peruano, a mi abuelito no le pareció que una canción para tierra ecuatoriana, tenga una música peruana, entonces él le puso el toque ecuatoriano con un bonito pasacalle", explica.

Entre los monumentos realizados por Constante están: el de Julio Jaramillo, que se encuentra en el Puerto Santa Ana; de Ana Villamil Icaza está en el Parque Seminario; y el de su padre Theo Constante. (I)