Como una “historia de tolerancia, de culpa y perdón” definió a su película Los dos papas el cineasta brasileño Fernando Meirelles.

“Creo que el mundo está precisando mucho de esas cosas, entonces es una película que le toca a mucha gente”, agregó el también director del filme Ciudad de Dios.

Los dos papas, una producción de Netflix que se estrenará primero en los cines y el 20 de este mes en la plataforma, es protagonizada por los británicos Anthony Hopkins y Jonathan Pryce. Narra sobre la alianza impensada entre Benedicto XVI (Hopkins) y el papa Francisco (Pryce) en medio de una crisis profunda de la Iglesia católica.

Hopkins no se considera religioso, pero “sé que en mi vida hay algo mucho más profundo de lo que puedo comprender, algo a lo que me siento conectado en todo momento. Porque me siento en paz”, afirmó el actor, que el 31 de este mes cumplirá 82 años, en una entrevista a la revista XL Semanal.

En el diálogo confesó que sintió miedo antes del rodaje, sin embargo luego todo fluyó. “Mi recuerdo del rodaje es un tanto confuso. Mi mujer vino conmigo, nos alojaron en un bonito hotel. Me dieron ropajes de gala, diseñados por gente del propio Vaticano. Me puse la peluca y encontré que sí, que me parecía al personaje real, un poco. Y comenzamos a rodar”, comentó.

Para Pryce, de 72 años, cuando llegó el proyecto, ponerse en los zapatos del papa Francisco supuso “que fue una especie de sensación de inhabilidad para hacerlo”.

Según el actor, porque el día que crearon a su personaje “había imágenes por todo internet de nosotros dos juntas y surgieron preguntas sobre si yo era realmente el papa y otra persona”, indicó.

Agregó que “estaba preocupado al principio” porque “interpretar a un papa que vive es un poco más interpretar a una persona que ya murió, porque puedes inventar cosas del personaje que la gente desconoce, pero como está en nuestra TV y diarios casi todos los días, entonces era una mayor responsabilidad hacerlo”, dijo en una entrevista junto con Meirelles a Teleshow de Infobae. (E)