Los escritos de Medardo Ángel Silva muestran al cronista que impulsado por su curiosidad transitó por los rincones sórdidos del Boulevard de la 9 de Octubre para a través de las palabras hacer un registro casi fotográfico de la ciudad, sobre todo de la nocturna, de aquella que dejaba al descubierto la “hipocresía de la gente seria, el pudor de los tartufos, los vicios enmascarados”.

Es esta la ciudad que Jean dʾAgréve describió en sus crónicas y sus poesías.

Boulevard y calle 9 de Octubre:

Silva se consideraba una criatura nocturna, había algo en la luz del día que no le gustaba, especialmente cuando caminaba por la avenida 9 de Octubre, arteria principal de la ciudad. En su crónica 'La ciudad nocturna', describe cómo era ese deambular por esa avenida.

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La Quinta Pareja:

Se trataba del famoso sector conocido como los fumaderos de opio que partían desde Luis Urdaneta hasta Julián Coronel y que cruzaba con las calles Padre Solano, Mendiburu, Alejo Lascano, Tomás Martínez, Padre Aguirre, Loja y Escobedo (conocida en la época de Medardo como la Calle de los Trapitos). Una zona que era considerada como una de las más pobres y marginales de Guayaquil, poblado especialmente por barrios populares. Sitio frecuentado por vagabundos y personas de mal vivir y de donde se inspiró para escribir el poema 'La Quinta Pareja' y su crónica 'La Ciudad Nocturna'.

Prostíbulos:

En la época de Silva estos sitios estaban localizados en las calles Machala y en la zona de la Quinta Pareja, sectores bajos y de la mala fama. Un extracto de 'La ciudad nocturna' describe estos sectores.

Asilo Calixto Romero:

Inaugurado en 1910 e incinerado en 1946, el edificio del asilo Calixto Romero estuvo situado al oeste del Hospital General (Hoy Hospital Luis Vernaza). Este lugar era muy conocido por ser el centro de atención de pacientes que sufrían de tuberculosis. Lugar del cual Medardo escribió la crónica titulada 'En la ciudad doliente'.

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Barrio San Alejo:

Situado en Pedro Carbo, entre la calle Joaquín Chiriboga y el Boulevard José Joaquín de Olmedo, donde también se encuentra la iglesia que lleva el mismo nombre, una de las más antiguas de la ciudad. ‘La Ronda’ es el nombre del escrito que el poeta dedicó al barrio.

Teatro Olmedo:

Otros de los sitios concurridos por el escritor fueron los teatros de la ciudad, hay uno en particular en donde, según los cronistas, Medardo tuvo una anécdota que dio a luz una reconocida poesía.

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Fue en el desaparecido teatro Olmedo, ubicado en aquel entonces en Luque entre Chile y Pedro Carbo, donde en 1916 se presentó la Compañía de Bailes Rusos que contaría con la protagónica participación de Anna Pavlova, una bailarina muy reconocida de la época. A la presentación asistió Medardo, pues a su cargo estaba la cobertura del evento, él vistiendo un traje prestado prefirió no situarse en el palco de la prensa y desde el pasillo espectar toda la presentación. De aquí es donde sale ‘Danse D’ Anitra’, una poesía considerada como una de las mejores que se han concebido en el país.

Otros teatros: Edén (9 de Octubre entre Chile y Chimborazo), El Crono Proyector del Pacífico que funcionaba en una carpa, Teatro Parisiana (Córdoba entre Frrancisco P. Ycaza y Víctor Manuel Rendón )

Con destino a Vinces:

Probablemente el último viaje de los pocos realizados por Silva fue a Vinces, cantón de la provincia de Los Ríos donde vivía Chilperico, su “amigo fiel, alocado, y sensitivo”. En una crónica publicada el 10 de junio de 1919 en diario El Telégrafo (mismo día de su muerte) describe la aventura a una ciudad que la definió como pequeñita, alegre y coqueta. (I)