Cuando a la directora de la Compañía de Danza En-Avant se le pregunta que cómo se siente al saber que ya está cerca la fecha de presentación de su nuevo proyecto, no puede decir más que “entusiasmada” y “abrumada”. Estas dos sensaciones son las que al momento embargan a la bailarina panameña Jessica Abouganem que -junto con la Orquesta Sinfónica de Guayaquil- ofrecerán en Guayaquil una versión libre del ballet La consagración de la primavera, del compositor ruso Ígor Stravinski.

Abouganem explica que en un principio y desde su estreno (1913) la obra no planteaba justamente una narrativa o historia, pero sí planteaba una temática a la que como compañía quería apegarse. La pieza original tiene elementos ancestrales de la cultura rusa y citaba a una comunidad agrícola de campesinos que se reunían año tras año para sacrificar a una mujer virtuosa para que los dioses paganos se congraciaran con ellos y les dieran frutos en la cosecha.

“Nosotros como Compañía hacemos mucho énfasis en el ritual, en el rito de elegir a alguien, de buscar a quién sería la mujer ideal para ofrecer a los dioses y podemos extrapolar un poco hacia una realidad más universal, hablar en una lengua más universal”, cuenta la artista sobre esta propuesta coreografiada por Maxwell Foster, docente de En-Avant.

Señala que esta versión de la obra –que no se ubica en un tiempo exacto– también plantea la reflexión “de lo que puede llevar a un grupo de personas a despojarse de sus principios morales y que con esa fuerte convicción lleguen a sacrificar a esta mujer”.

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Indica también que si “sacamos toda esta figura de los dioses paganos y de lo que consideraríamos sociedades no tan civilizadas –porque esto se ubica en una comunidad ancestral rusa– podemos traernos a nuestra actualidad en donde efectivamente los grupos se reúnen y defienden ciegamente una convicción”.

La pieza, que tiene previsto presentarse gratuitamente este 31 de mayo y 1 de junio, a las 19:30, en el Teatro Centro Cívico Eloy Alfaro, contará con música en vivo a cargo de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil, dirigida por Dante Santiago Anzolini. “Es un valor agregado ciertamente poder contar con la participación de la orquesta en vivo y no cualquier orquesta, porque pienso yo que la OSG es un referente de calidad”, apunta Abouganem sobre la pieza que tendrá en escena a 115 artistas, entre bailarines (25) y músicos de la planta orquestal (90).

La balletista comenta también que adicional a La consagración de la primavera –que dura unos 40 minutos– habrá un acto introductorio con La mer (El mar), del compositor impresionista francés Claude Debussy. “En él, el coreógrafo se ha permitido una temática más fantasiosa, más ligera y más linda, buscando algo diferente a lo de la Consagración que tiene una carga bien compleja, densa”. 

SU HISTORIA

La consagración de la primavera es un ballet y obra de concierto orquestal del compositor ruso Ígor Stravinski (foto). La pieza fue escrita en París para la temporada 1913 de la compañía Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev; la coreografía original fue creada por Vaslav Nijinsky.

Según historiadores, cuando esta obra se estrenó –en el Teatro de los Campos Elíseos el 29 de mayo de 1913– el carácter vanguardista de la música y la coreografía causó escándalo entre el público y la crítica mundial, con reacciones violentas hacia los artistas durante la presentación, ya que la pieza abandonaba los estándares conocidos del ballet y la música. La partitura de Stravinsky contiene características novedosas para la época, incluyendo experimentos en la tonalidad, métrica, ritmo, acentuación y disonancia. (I)