Sus carreras se han forjado en la pantalla chica. Sus nombres no son desconocidos para el televidente y día a día son ellas quienes informan, desde sus respectivos medios, al país. Seis destacadas presentadoras  de noticias comparten sus historias de vida.

‘No tengo apuro por dejar el periodismo. Se metió en mi piel’

En 1983, Tania Tinoco llegó a Ecuavisa, decidida –dice– a formar parte del canal. “El momento en que crucé la puerta de la recepción para ser entrevistada por Gioconda de Varas (gerente de Recursos Humanos) me dije: de aquí conoceré hasta las piedras y sentiré al canal como mío, y de alguna forma ha sido así”, sostiene.

A los 19 años -mientras estaba en tercer año de la universidad- comenzó en este canal. "Primero trabajé en Archivo, unos meses después como redactora. Después pasé a locutar en Telemundo. Siempre agradeceré a Nila Velázquez (editora general de este Diario) que sugirió mi nombre para acompañar a Alberto Borges. En 1986 ya era reportera y lo sigo siendo. El oficio más enriquecedor sin duda", añade.

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Durante su carrera, expresa, ha contado con el consejo de 'grandes maestros' como  Presley Norton e Inés Flores, en el Banco del Pacífico, por ejemplo (donde trabajó dosaños antes de ir a Ecuavisa).  "(...) el gran aprendizaje para el periodismo, como una herramienta para hacer el bien, llegó con Alberto, el inolvidable Gallo del Cerro. Hace solo unos días recordaba una de sus frases “al mundo le hace falta piedad”, decía él lamentando estos extremismos cuyas lecciones no terminamos de aceptar.

Tinoco asevera además que nunca vio  un problema en el trabajo por ser mujer. "Talvez porque fui criada en una familia donde los tres hermanos ( dos varones y yo) éramos iguales. Mi mamá no pudo ser doctora porque mi abuelo decía que los doctores eran hombres y solo le permitió estudiar enfermería. Cuando fue mi turno, mi mamá no quería que fuera periodista. Mi papá dijo entender que no le gustara esa carrera pero que su hija tenía derecho a escoger su futuro", relata.

Madre de dos hijos, afirma que es difícil señalar la línea que divide su papel de profesional con otros roles. "He tenido muchos momentos duros. En la década pasada especialmente. He sido abucheada, insultada, desacreditada. Me han difamado e intentado sacarme del periodismo. Pero todo pasó y hallé luz aún en momentos oscuros. Fue tan importante el cariño de amigos, colegas y de mi familia, como siempre", agrega la comunicadora machaleña.

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Al referirse sobre sus metas, responde: “No tengo apuro por dejar el periodismo. Se metió en mi piel. Es parte de ella y cada día hay una meta nueva”.

A las mujeres en general, aconseja Tinoco que "conduzcan ellas mismas el carro de sus vidas. Ponerse en el lado del copiloto puede ser muy cómodo, pero le impediría decidir por sí misma donde ir,  a qué velocidad,  cuándo parar y hasta dónde llegar". 

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Frase que se repite a diario: Si no puedes parar la tormenta, aprende a bailar bajo la lluvia. (I)

‘He llegado más allá de mis sueños, eso me alienta a seguir’

Ha entrevistado a un sinnúmero de personajes, tanto en el ambiente político como social, pero le hubiera gustado –de haberse dado la oportunidad– hablar con la desaparecida Diana de Gales.

La presentadora de noticias Rocío Cedeño lleva 30 años en la televisión nacional (cinco de ellos en Telesistema –ahora RTS– y 25 en TC Mi Canal.

Cedeño añade que ingresó al canal donde actualmente labora - y al que considera una familia- en 1993, luego de su luna miel.

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Su carrera ha estado marcada, destaca, por la colaboración y el compañerismo de las personas con las que ha trabajado. "A los 18 años trabajé en Telecentro ( ahora TC), como asistente de producción de los programas: Quién Sabe...Sabe!Súper Pelados con Alfredo Adum, Francisco Cabanilla y Carlos Piechestein. A Telesistema ingresé porque hice un casting para noticias, y desde ahí hasta ahora, informar, es mi pasión".

Recalca también que guarda gratos recuerdos de cada uno de sus compañeros, "porque con cada uno hice un poco de mi vida".

"Como olvidar lo que aprendí con Jimmy Jairala, mis tertulias con Manuel Maldonado, los abrazos de mi querido Eduardo González, el soporte y apoyo de Carlos Luis Morales, ahora con un profesional de primera Carlos Estévez...Mauricio Ayora, y veo orgullosa a las generaciones que me siguen, tremendas profesionales mis compañeras. Y hay más, mis queridas María del Carmen de Aguayo, Helen Morán... Y en tantos años se me quedan muchos, pero sepan que los recuerdo con tanto cariño. Y nos seguimos frecuentando con las reuniones que hace nuestro querido Patricio Narváez...", cuenta.

Cedeño considera que un regalo significativo que le ha dado esta carrera es el contacto con el público y la amistad con sus compañeros. "Cuando tus compañeros te hacen un homenaje en vida!!! No hay nada más hermoso que aquello para llenar el alma y continuar con más ánimo. Que te abracen en las calles y que te den su cariño personas que te acompañan día tras día", cuenta.

Madre, esposa, hermana, hija y amiga, Cedeño afirma que fuera de la pantalla es una mujer con una vida común, sin poses que pasa corriendo a diario porque le es imposible decir que no a los demás. 

"He llegado más allá de mis sueños, pero eso me alienta a seguir con otras etapas en mi vida profesional", detalla Cedeño quien ahora también forma parte de un espacio digital en MAX TV, de entrevistas que se llama Desafíos y Soluciones. "Hablo cada lunes junto a profesionales sobre diferentes temas de nuestra comunidad y seguiré soñando cada día más", menciona.

Cedeño, de 52 años, quien aplica en su día a día la frase 'vivir con alegría' , deja como mensaje a las mujeres: "Recuerden que son un pilar fundamental en nuestra sociedad, nunca dejen de soñar de darle vida a esos sueños. Este es el siglo de la mujer, abramos nuestros corazones y compartamos todo lo que guardamos ahí. Somos las únicas responsables de nuestras decisiones, en nuestras manos tenemos la bendición de hacer un mundo mejor". (I)

‘Nunca he sentido que me han relegado profesionalmente’

Su carrera profesional la ha forjado día a día, desde que comenzó a trabajar como cajera en una entidad bancaria mientras estudiaba periodismo. "Cuando concluí la universidad y me vi en la disyuntiva de hacer carrera en la institución financiera que me había abierto sus puertas y brindado la confianza para crecer o trabajar en lo que era mi vocación. Así fue como empecé a dar mis pininos y me vinculé al equipo de producción de un programa que se llamaba 'Aquí Estamos', conducido por Joao Ayala. El fin de la temporada coincidió con la búsqueda de talentos para un nuevo canal de televisión. Mi padre – que fue un hombre muy respetado y querido por quienes lo conocieron - me hizo el nexo y pasé las pruebas! Así comenzó esta aventura", explica. 

La guayaquileña Carola Artieda heredó el amor por esta profesión de su padre, el escritor y periodista Fernando Artieda. En sus 25 años de carrera, la actual directora de noticias de Canal Uno ha laborado como reportera, anchor y jefa de información. Ha formado parte de esta estación desde que se inició como CRE TV, luego SÍ TV. También se ha vinculado a espacios en las radios Caravana, Di Blu y Teleradio. Según ella, la mujer debe esforzarse más si es profesional porque también debe estar presente en sus roles de madre y ama de casa. "Pienso que no ha sido fácil pero tampoco fue imposible. Para crecer profesionalmente, a las mujeres nos toca poner más esfuerzo (...) Creo que, en general, todas las mujeres pensamos que nuestro talento, disposición y capacidad están sometidos a prueba permanentemente. En mi caso, Rafael Cuesta  vio en mí el potencial y sin que me diera cuenta, empezó a entrenarme para liderar este gran equipo del Noticiero Uno; y, afortunadamente, los directivos de Canal Uno también medieron su voto de confianza", manifiesta Artieda mientras recalca que en su estación televisiva  la mayoría de los puestos ejecutivos están ocupados por mujeres.

“Nunca he sentido que me han relegado profesionalmente por ser mujer”, recalca Artieda, quien es madre de un hijo al que considera el motor de su vida y quien se considera afortunada de trabajar en una carrera que ama y disfruta hacer a diario. 

Artieda también quiere recordarle a las mujeres que siempre deben valorarse a sí mismas, "No acepten nada menos de lo que merecen,  luchen por sus sueños porque no hay imposibles cuando se tiene verdadera voluntad. Tenemos talento y capacidad, pero también la ventaja de un arma poderosa, que es el amor que solo las mujeres les ponemos a todo lo que hacemos para lograr la perfección". (I)

‘Nunca he permitido que me subestimen o discriminen’

Una mezcla de entusiasmo y timidez salía por primera vez al aire, el 15 de abril de 1980, dando las noticias junto a Alfonso Espinosa de los Monteros. Entonces María Isabel Crespo de Lebed tenía 19 años y cursaba el segundo año de periodismo cuando se convirtió en reportera y presentadora de Televistazo, en Ecuavisa.

“Nunca busqué la televisión. En realidad, esta me llegó por sorpresa cuando Canal 2 de Guayaquil buscaba una presentadora para la emisión de mediodía y una reportera para noticias. Tras una llamada acudí a un casting y a los pocos días me vi contratada”, recuerda.  "Por entonces trabajaba en una entidad bancaria, empleo que dejé sin mirar atrás para seguir mi vocación por el periodismo, al tiempo que terminaba mi carrera universitaria", comenta.

Crespo, originaria de Cuenca, se confiesa una pionera en el ámbito periodístico y recalca que uno de los secretos para mantenerse vigente en este medio es la evolución.  "Tengo el honor de haber sido una de las pioneras y seguir vigente. ¿El secreto?... Evolucionar al ritmo de los tiempos, ejercitar siempre los principios éticos de la comunicación y conservar el mismo entusiasmo del primer día", dice. 

Aficionada al cine y a los documentales de televisión, Crespo asevera que “nunca en mi vida he permitido que me subestimen o discriminen”, mientras añade que en el canal las mujeres siempre han tenido acceso a crecer. "Las mujeres profesionales siempre hemos tenido acceso a desarrollarnos y crecer en Ecuavisa, gracias a la amplia visión y apoyo de don Xavier Alvarado Roca. Lo demás ha sido un aprendizaje a base de compromiso, esfuerzo y mística. En Ecuavisa se sigue dando el balance ideal: oportunidad para el talento nuevo y valoración a la experiencia que le da solidez a la organización.

La comunicadora asegura que su trabajo no es más importante que el de otros sino que está a la vista de una audiencia. "No busco convertirme en un referente y sigo mi propio código de vida, pero agradezco a Dios si puedo inspirar algo bueno en otra persona", expresa..

Su mensaje a las mujeres: "cultiven su potencial, crean en sí mismas y conquisten sus sueños, sin perder su identidad". (I)

‘He cultivado grandes amigos que considero como familia’

La vida le ha enseñado que nunca es tarde para terminar un proyecto. Aunque pronto cumplirá 31 años de ejercicio laboral como periodista, Luisa Delgadillo hace dos se graduó de licenciada en Comunicación Social, un logro –afirma– que vivió junto con su hijo Carlos Aníbal Zevallos. "Él  me ha enseñado a ser disciplinada, a ser perseverante. Él me impulsó a terminar mi carrera, me motivó a sustentar mi tesis y fue una experiencia hermosa. De no haber sido por él no hubiera tenido el empujón para hacerlo", acota. 

Gloria Gallardo, actual presidenta de la Empresa Pública Municipal de Turismo, fue quien llevó a Delgadillo a la pantalla chica local, luego de conocerla mientras trabajaba en la productora,  de Luis Noboa Naranjo.

Fue asistente de producción en el programa La Feria de la Alegría, espacio en el que ejerció  como coanimadora con Carla Sala y Marco Vinicio Bedoya. "Fue un muy corto tiempo, en el que hacía las dos funciones, estaba en el área de producción  y paralelamente coanimaba ciertos segmentos y espacios. Luego de este corto tiempo (alrededor de seis meses) se me pasó a noticias partiendo de la premisa que yo ya había ejercido como reportera de noticias", relata. 

TC Mi Canal y RTS han sido los canales donde ha desarrollado su carrera, siendo este último en el que se desempeña actualmente como presentadora de noticias y entrevistadora política. Además estuvo a cargo de la dirección nacional de noticias de esta estación.

Expresa que la etapa más significativa de su profesión ha venido en su madurez, valorando el aprendizaje de los espacios en los que ha intervenido. "Cuando los años van pasando uno va adquiriendo mayor madurez, mayor discernimiento, un poco más de sabiduría, yo creo que lo más significativo, lo más lindo que me ha pasado en mi carrera, es que ahora que yo me voy  enrumbando hacia mis 50 años, lejos  de tener menos protagonismo, Dios, la vida  y el canal me dan la oportunidad de poder adquirir más responsabilidades en un trabajo que es maravilloso pero que requiere de mucha dedicación", declara.

“Yo he tenido la buena fortuna de cultivar grandes amigos que  los considero incluso como mi familia”, añade la también locutora radial.  Del interminable listado de profesionales con los que ha compartido dentro y fuera de pantalla, Menciona a Walter García, productor de noticias de RTS, compañero al que estima y con quien maneja una excelente química laboral. "Sabemos como trabajamos ya no necesitamos comunicarnos verbalmente, estamos muy sintonizados, somos un verdadero equipo", comenta.

Delgadillo sostiene que "toda profesión y toda carrera implica mucha entrega, sacrificio pero siempre con mucho gusto". Su trabajo es parte importante de su vida.  “Amo y me apasiona lo que hago. Ha sido duro, ha sido difícil porque yo sí creo que existe mucho machismo arraigado en el país más allá que debo reconocer que a lo largo del tiempo que he permanecido en esta empresa (RTS), los ejecutivos hayan depositado su confianza en mi trabajo y en mi capacidad”, dice sobre esta profesión que aprendió de su padre, Luis Delgadillo Avilés.

Al público que la acompaña a diario desde sus casas, en especial a las mujeres, Delgadillo (I) las invita a "trabajar día a día por sus sueños y objetivos, nunca es tarde para comenzar, para terminar algo, para cristalizar sus proyectos. Vencerte a tí misma, vencer tus miedos. Todo es posible", finaliza. 

‘La vida me ha dado, en todo sentido, más de lo que imaginé’

Cuando las cámaras del noticiero de Ecuavisa se apagan, la guayaquileña Teresa Arboleda lleva una vida común, de una mujer que está cerca de los 60 años, quien considera a su familia su principio y fin.

El canal ha sido su segunda casa. En esta empresa, en la que está próxima a cumplir 40 años, comenzó su carrera cuando aún no tenía la mayoría de edad. “Nunca antes trabajé en otro lugar y tampoco he dejado de subir al cerro y aparecer en pantalla casi todos los días de las últimas cuatro décadas”, dice.

Arboleda se confiesa la abuela ‘chocha’ de Juan Martín Schotel Salgado (a quien considera su regalo de Dios). “Puedo decir que la vida me ha dado, en todo sentido, más de lo que yo hubiera podido imaginar”, añade.

Asegura que no ha vivido una situación de discriminación.  "Jamás se me ha ocurrido eso de 'por ser mujer'. La vida no es sencilla para casi nadie, puede tener momentos muy complicados y difíciles; y así mismo momentos muy bellos. Aprendí que ese asunto de sentirse discriminado o maltratado tiene que ver con la forma en que uno se acepta a sí mismo y su forma de relacionarse con los demás”.

Sabe que su exposición pública la acerca a las audiencias, que pueden verla como una figura a imitar. "Todos somos ejemplo de alguna manera para quienes nos miran, todos tenemos la responsabilidad de construir una sociedad positiva. Los padres, los hermanos, los amigos, los maestros, los abuelos, las autoridades, los personajes públicos etc., debemos saber que nuestras acciones positivas o negativas suman y provocan un resultado. (I)