Las grandes estrellas norteamericanas siempre han manifestado sus afectos o desafectos en materia de política desde hace muchos años, por ejemplo actores de la talla de Fredric March, Bette Davis, Paul Muni, John Garfield, Luise Rainer, Edward G. Robinson, Errol Flynn y Marlene Dietrich mostraron siempre simpatías por los causas progresistas en el mundo, tal es así que fueron firmes defensores de la República Española en la Guerra Civil o fueron feroces críticos del fascismo.

Siguieron esa línea de activismo liberal nuevas generaciones de actores como Burt Lancaster y Gregory Peck. En la guerra de Vietnam una de las imágenes más emblemáticas de ese compromiso político fue la de Jane Fonda visitando Vietnam del Norte en 1972 y condenando la intervención norteamericana en ese país.

También se han destacado por sus posturas políticas democráticas actores como Susan Sarandon, Sean Penn, Robert De Niro, entre otros. En el lado de defensa del nacionalismo estadounidense a ultranza se debe mencionar la figura de John Wayne.

Publicidad

Dentro de los que han logrado acceder a la carrera política está Shirley Temple, la niña rizos de oro, una de las más exitosas estrellas infantiles de la edad de oro del cine. Temple al abandonar la carrera cinematográfica se dedicó a la diplomacia, siendo embajadora en Ghana y Checoslovaquia.

El que más alto llegó en el mundo de la política fue Ronald Reagan. Actor de películas westerns y comedias de series B.

Reagan siempre se interesó por la política, de tendencia conservadora, fue miembro del Sindicato de Actores, donde desplegó una intensa actividad para denunciar el llamado peligro comunista durante la época de las llamadas listas negras. Fue gobernador de California entre 1967-1975, gozando de amplia popularidad. Después de eso, su camino a la Casa Blanca estaría allanado, apoyado por el Partido Republicano. Reagan fue electo presidente de EE.UU. durante dos periodos (1981-1989), su administración se caracterizó por un fuerte anticomunismo y una política confrontativa contra la Unión Soviética.

Publicidad

El popular actor que encarnó a Conan el bárbaro, el austriaco nacionalizado estadounidense Arnold Schwarzenegger fue elegido como gobernador de California.

Otro caso para mencionar es el del actor y director Clint Eastwood, de tendencia republicana, el famoso Clint, reconocido por sus películas del Pistolero sin nombre, o la oscarizada Sin perdón, fue elegido alcalde de la pequeña ciudad de Carmel desde 1986 a 1988.

Publicidad

Ahora falta saber si otro actor llegará a ocupar la Sala Oval de la Casa Blanca, porque el camino de Hollywood a la política está lleno de obstáculos. (I)