Biniam Girmay, ciclista eritreo del equipo Intermarché y ganador de la décima etapa del Giro de Italia imponiéndose al esprint al neerlandés Mathieu Van der Poel, apenas podía dar crédito a su victoria en la carrera rosa este martes.

“Esto es increíble. El equipo controló toda la carrera desde el inicio. No tengo palabras de agradecimiento para todos mis compañeros. Estoy muy feliz, no lo puedo creer, es algo increíble”, dijo en la meta el vencedor de la Gante Wevelgem (marzo) y subcampeón mundial en ruta sub-23.

Girmay (nacido en Asmara, con 22 años) era uno de los favoritos en la llegada al esprint, y una vez en la recta de meta batió a uno de los ciclistas más poderosos del mundo, el neerlandés Van der Poel. El pedalista africano, primero de Eritrea que gana una etapa del Giro, quiso repartir méritos.

“Sabía que al venir al Giro teníamos la posibilidad de ganar y obtener buenos resultados, así que esto también es parte del éxito de mi equipo, mi familia. Estoy muy agradecido y feliz por lo que hice”, comentó.

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Girmay destacó sobre todo la labor de un veterano del equipo, el italiano Domenico Pozzovivo.

“Todo el equipo ha trabajado para la victoria, incluso los corredores de la general, como Pozzovivo, Hirt, Taaramae. Hicieron un gran trabajo. Al final, Pozzo estuvo increíble. Simplemente vino, me dijo ‘ven’ en los últimos 600 metros, hizo una muy buena salida y me dejó muy bien colocado. Al final tuve fuerzas para rematar”, concluyó.

(D)