Llega uno de los momentos más esperados de la 104 edición del Giro de Italia con la jornada del mítico Monte Zoncolan, punto de llegada de la decimocuarta etapa.

La jornada sale de Cittadella para cubrir 205 kilómetros de recorrido, con un desnivel de 3.700 metros. Será una etapa para que se expliquen de nuevo los candidatos a la maglia rosa.

La etapa está dividida en dos sectores, no todo es montaña y dureza.

Los primeros 130 kilómetros son prácticamente llanos, aunque siempre en ligero ascenso hasta el pie de la subida de Monte Rest, caracterizados por numerosas curvas cerradas y calzadas estrechas.

El descenso es complicado, con muchas curvas cerradas. Una vez en Priuso la carretera vuelve a ser ancha.

Después de Tolmezzo y Arta Terme se llega al pie de la subida final que también se puede dividir en dos tramos: la primera de unos 11 kilómetros con una carretera ancha con pendientes de alrededor del 7-8% y los últimos 3 kilómetros que son muy exigentes.

En estos últimos 3 kilómetros cambia el decorado, el Zoncolan muestra sus garras en una carretera que se estrecha con una subida temible. La media de inclinación de este sector final es del 13%, pero los corredores encontrarán muros superiores al 20%.

En algunos lugares, tanto en las curvas cortas como en el último tramo, hay pendientes de más del 25% con picos del 27%. Los últimos 50 metros son ligeramente ascendentes.

El colombiano Egan Bernal (Ineos Grenadiers) defenderá la maglia rosa con 45 segundos sobre el ruso Aleksander Vlasov (Astana-Premier Tech) y 1minuto 12 segundos respecto al italiano Damiano Caruso (Bahrain-Victorious). (D)