El colombiano Egan Bernal (Ineos Grandiers), líder de la general del Giro de Italia antes de la última etapa del domingo, una contrarreloj individual de 30,3 kilómetros en Milán, admitió que la etapa corrida este sábado y ganada por el italiano Damiano Caruso, “ha sido el momento más complicado” de la carrera.

“He sentido que mi maglia rosa estaba en peligro”, dijo Bernal tras la disputa de la 20.ª y penúltima etapa, con final en la estación de Madesimo, en la que el colombiano fue segundo, a 24 segundos de Caruso.

“He visto la diferencia aumentar, 20, 30, 45 segundos y por delante estaba el segundo en la general”, añadió Bernal sobre Caruso, que se escapó junto al francés Romain Bardet a unos 55 kilómetros de la llegada.

“Afortunadamente el equipo ha controlado perfectamente y se lo agradezco”, declaró el líder del Ineos, que en los peores momentos estuvo acompañado por el español Jonathan Castroviejo y, sobre todo, por su compatriota Daniel Martínez, que lo llevó a rueda a hasta falta de 800 metros para la meta.

“Tenía buenas sensaciones, el equipo alrededor mío, pero siempre te entra una duda. Se podía perder rápidamente tiempo en la última subida y encontrarte con poca ventaja en la contrarreloj. Ha sido el momento más complicado del Giro, pero finalmente, todo ha ido bien”, insistió Bernal, que afrontará la crono decisiva de Milán con 1 minuto 59 segundos de ventaja sobre Caruso, y 3 minutos 23 segundos sobre el británico Simon Yates.

“Es una buena ventaja, no me lo esperaba. Puedo perder un poco de tiempo, pero pase lo que pase la haré a tope. Tengo confianza, pero mientras la carrera no haya acabado, no estoy seguro de ganar”, concluyó Bernal, que el domingo podría convertirse en el segundo ciclista colombiano (tras Nairo Quintana en 2014) en ganar el Giro. (D)