Fue la revancha ante el cubano Jorge Campos para Alberto Miño y el ecuatoriano no la dejó escapar en el Clasificatorio Latinoamericano de Tenis de Mesa a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 que se realizan en Rosario, Argentina.

Por segunda ocasión el isleño y el tricolor definían el paso a la cita mundial y el ecuatoriano no desaprovechó la oportunidad para tomarse la revancha de hace cuatro años e imponerse 4-3 en el global luego de que Campos lo había privado de llegar a los Juegos Olímpicos de Río 2016 al derrotarlo en el clasificatorio que se cumplió en Chile.

Miño, quien milita en la Liga Alemana de Tenis de Mesa, llegó a la semifinal del torneo clasificatorio argentino luego de pasar la primera ronda sin obstáculos porque quedó bye (libre) en el sorteo.

En octavos de final eliminó al paraguayo Alejandro Toranzos al que venció 4-0 con parciales 11-4, 11-5, 11-8 y 11-9. Este triunfo lo puso en cuartos de final, en los que también salió vencedor al derrotar 4-1, con marcadores 11-4, 11-8, 11-4, 9-11 y 11-9, al puertorriqueño Daniel González.

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El sueño olímpico se iba construyendo para Miño y en semifinales tuvo al frente al cubano Campos, con quien ya había perdido en otro clasificatorio.

Parecía que la historia se repetiría en los cuatro primeros sets, ya que el isleño se adelantó 1-3 a pesar de que Miño había iniciado con triunfo el primer episodio por 11-2. Campos se recuperó y los tres siguientes sets los hizo suyos por 5-11, 6-11 y 8-11.

En el descanso del cuarto set hubo una transición en el Miño que iba abajo (1-3) en la pizarra y se presentó más agresivo para enfrentar el resto del duelo.

El quinto set lo hizo suyo el ecuatoriano por 11-8 y dejó el global 2-3 a favor del cubano.

Mentalizado en lo que quería y que también podía, el sexto set remontó un marcador que parecía le sería desfavorable y cuando el cubano llegó al punto 11, Miño llevaba 10 y no se dejó doblegar. Al contrario, se concentró y pudo sacar adelante el set por 13-11 para igualar, para asombro de los presentes, a 3 el marcador global.

Set definitivo

Campos, muy concentrado en lo que hacía, inició con ventaja 1-0. Miño replicó y puso la pizarra 1-1; pero el cubano se aplicó en su juego ofensivo y llegó a ponerse 3-1 arriba. Miño, sorprendido por sus errores no forzados, no se achicó y fue levantando su juego, sintió el empuje de Ecuador porque se daba ánimo y del 5-2 abajo, que estaba, tuvo la osadía de emparejar por primera vez el marcador a 5.

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Campos al otro lado de la mesa parecía contrariado, concentrado y con toda su fuerza volvió a ponerse arriba en la pizarra, ahora por 6-5. Esa ventaja no era definitiva y así lo entendió Miño, que volvió a empatar la partida por segunda ocasión, ahora en el punto 6.

El cubano por séptima ocasión en el séptimo set se volvió a poner adelante, esta vez por 7-6. Pero al frente tenía un aguerrido mesotenista ecuatoriano que volvió a emparejar el duelo a 7.

Miño, muy pegado a la mesa que obligaba a las fallas de Campos, se distanció hasta el punto 9 y le dejó 7 a su rival. El marcador llegó a estar 10-8 a favor de Miño y cuando parecía que todo finalizaba a favor del ecuatoriano, el cubano tuvo arrestos para empatar la pizarra en el punto 10.

El seleccionado nacional, concentrado en lo que hacía y con servicio del cubano, lanzó un remate que Campos ripostó afuera y el marcador se puso 11-10 favorable para el ecuatoriano.

Con la respiración contenida por los presentes y quienes seguían el duelo por la transmisión de Facebook, Miño fue al servicio. Se dio su tiempo, secó la bola, caminó unos pasos y se notaba desesperación en su rival. El ecuatoriano envió dos servicios que los ripostó el isleño, pero en el tercer remate envió la pelota fuerte, fue una bola cruzada de derecha y esta pegó en campo cubano para salir sin que Campos pudiera detener su trayectoria, con lo que el marcador se fijó en 12-10 a favor de Miño y era triunfo asegurado. Miño saltó de alegría por la hazaña mientras su rival, tendido en el piso, parecía preguntar ¿por qué?, ¿qué pasó?, porque cerca estuvo de llevarse la victoria.

Con este triunfo Miño logra por primera ocasión la clasificación de un microtenista ecuatoriano a Juegos Olímpicos; antes ya había asistido Patricia Cabrera, a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Miño, que es tetracampeón sudamericano, seguirá compitiendo en Argentina y jugará este sábado junto con su compatriota Nathaly Paredes la prueba de dobles mixtos, su primer escollo será frente a Shemar Briton y Chelsea Edghill, de Guayana, a las 08:45 de Ecuador.

Con la clasificación de Miño a Juegos Olímpicos, Ecuador suma 18 deportistas con cupo a la justa mundial. Hasta el momento están con boleto a Tokio los atletas Glenda Morejón, Karla Jaramillo, Paola Pérez, Paola Bonilla, Rosa Alva Chacha, Andrés Chocho, Daniel Pintado, Claudio Villanueva y Álex Quiñónez; además, Marina Pérez y Diana Durango, en tiro deportivo; Richard Carapaz, Jefferson Cepeda, Jonathan Caicedo, en ciclismo; Marcela Cuapud, en pentatlón moderno; Adriana Espinosa de los Monteros, en tiro con arco; Elizabeth Bravo, en triatlón.

Reacción

El presidente de la Federación Ecuatoriana de Tenis de Mesa (FETM), Paúl Calle, saludó la clasificación del ecuatoriano a Juegos Olímpicos. “Solo me queda extender una felicitación a Alberto (Miño) por su gallardía, su sentido de lucha, que hablan tan bien de él. Es un triunfo sumamente merecido, un objetivo deportivo y un sueño de vida estar presente en unos Juegos Olímpicos”.

El directivo añadió: “Cuando él (Alberto Miño) decidió hace más de once años dejar el Ecuador y radicarse en Europa para conseguir este logro que acaba de realizar es algo histórico para el microtenis masculino, que por primera ocasión va a estar en unos Juegos Olímpicos.

Calle no paró de felicitar a Miño y su entorno. “Solo me queda felicitar a Alberto, fue un partido de infarto. Tuvo un momento muy crítico. Su determinación, sentido de lucha, su convencimiento permitieron que revierta el marcador. Felicitaciones, Alberto, que es el primer actor que está atrás de esta gesta deportiva. Detrás de este logro existe una organización y tratamos de trabajar en equipo. Están la FETM, el COE y la Secretaría del Deporte”

“En la FETM, todos sus directivos, empleados que estuvieron trabajando con Alberto cumplieron un papel fundamental. Su entrenador (de nacionalidad húngara), la familia, todos contribuyeron desde su espacio para sumar todos estos esfuerzos, conseguir lo que se pudo alcanzar. Muy contento porque es una alegría para el deporte ecuatoriano, en especial para el tenis de mesa”, finalizó Calle. (D)