Cancelar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio de este verano podría costar a Japón unos 1,81 billones de yenes (13.560 millones de euros o 16.616 millones de dólares), según estimaciones hechas este martes por el Instituto de Investigación Nomura.

La entidad advirtió, no obstante, de unas pérdidas mayores si se declara un nuevo estado de emergencia para hacer frente a un repunte de casos después de la celebración de los Juegos según lo previsto en julio, y señaló que la decisión de seguir adelante con ellos debe realizarse considerando el impacto epidemiológico, no el económico.

"Incluso si se cancelan los Juegos, las pérdidas económicas serán menores que (el daño causado) por un estado de emergencia", dijo el economista ejecutivo del Instituto de Investigación Nomura, Takahide Kiuchi, en palabras recogidas por la agencia de noticias Kyodo.

Si la competición deportiva se celebrase sin público, generaría unos beneficios de 1,66 billones de yenes (15.240 millones de euros 18.674 millones de dólares), unos 146.800 millones de yenes (1.350 millones de euros 1.654 millones de dólares) menos que si se celebra con la presencia de espectadores del país, según las estimaciones del grupo.

Los organizadores ya ha dicho que no habrá público llegado del extranjero y espera tomar una decisión sobre el nacional en junio.

Las zonas más pobladas de Japón, entre ellas Tokio, se encuentran en estado de emergencia por la cuarta ola de covid-19 en el país, aunque la alerta sanitaria nipona no conlleva confinamientos ni bloqueos estrictos a la actividad comercial, como en otros países.

Los organizadores de los JJ.OO. y el Gobierno nipón sostienen que es posible celebrar el evento de forma segura, mientras los sondeos señalan que en torno al 80 % de los japoneses preferiría que no se celebrara este verano, en gran parte por el temor a que impacte en las infecciones y su sistema sanitario, ya bajo presión. (I)