No es un hecho aislado ni nuevo. Es habitual y ocurre desde 1964: cada vez que en el horizonte aparece un enfrentamiento contra el fútbol venezolano, sea a nivel de clubes o selecciones, en Ecuador se habla de “victoria obligada”, “triunfo inminente”, “superioridad histórica”, “si no se les gana será una tragedia”, y otras expresiones que implican subestimar al rival, pese a que cada frase sea rematada así: “con todo respeto”.

La costumbre de ver por encima del hombro a los representativos llaneros sigue vigente en el 2021 y se confirma cuando se asume, por parte de un sector de la prensa y la afición, que este domingo los astros se alinearán para que la Tricolor obtenga sus primeros tres puntos en la Copa América de Brasil cuando se mida con la Vinotinto. Y más que argumentos futbolísticos se esgrime como ventaja básica que el contendor será la “selección E” de Venezuela, integrada de emergencia por futbolistas que solo fueron tomados en cuenta luego de los 16 casos de COVID-19 que han castigado al combinado que dirige el portugués José Peseiro.

Sin embargo, la historia registra algunos capítulos en los que el balompié nacional se estrelló contra la realidad cuando se daba por hecho que a Venezuela -clubes de ese país o su selección- se le pasaría por encima y sin sudar. En 1964, cuando en la órbita sudamericana los llaneros ya eran respetados por su condición de potencia beisbolera, el fútbol de ese país debutó en la Copa Libertadores con la participación de un cuadro del que se sabía poco o nada: Deportivo Italia.

La lección del Deportivo Italia

El conjunto caraqueño compartió el Grupo 3 con Colo Colo y Barcelona. Y lo que se presumía sería un mero trámite para los canarios (doblegar al Deportivo Italia), fue más bien un costoso resbalón. En su estreno absoluto en la Libertadores, el Italia ganó 1-0 a Barcelona, como visitante en el estadio Modelo. A la hora de las sumas y las restas esa pérdida en Guayaquil representó no pasar a la ronda de semifinales al quedar los toreros a 2 puntos de los chilenos (6 contra 4), que tenían una menor diferencia de goles que los amarillos.

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En 1975, Liga de Quito pasó a la ronda de semifinales por grupos de la Copa Libertadores al ser puntero en una llave en la que El Nacional fue último, detrás del Portuguesa FC, que en Ecuador empató con los albos en la altura; y el Deportivo Galicia, que en el Atahualpa igualó 0-0 con los criollos. Pero en Venezuela la debacle de El Nacional fue total al perder los dos compromisos, uno de ellos por un amplio 4-0 con el Galicia en el Olímpico de Caracas.

En 1983, sobraron los que se frotaron las manos porque El Nacional y Barcelona fueron emparejados en el Grupo 4 de la Copa Libertadores, con Atlético San Cristóbal y Deportivo Táchira. De las visitas militares y canarias a la tierra de Bolívar, de 8 unidades en disputa volvieron con 2 (uno cada uno, cuando se otorgaban dos puntos por victoria, por sus empates en Táchira).

Ni militares ni toreros

Eran épocas en que solo el líder de cada sector copero avanzaba. La sorpresa la dio el San Cristóbal, que al empatar a 3 con los canarios en el Modelo se quedó con el primer lugar y el boleto que lo convirtió en uno de los seis mejores clubes de América en aquel año. Entre Gaby Barreiro, un desequilibrante puntero derecho, y Pedro Febles, un peligroso centrodelantero, San Cristóbal amargó a los criollos y a los toreros. Incluso, el duelo Barcelona-Táchira, en Guayaquil, no se jugó porque ya no había nada en disputa.

En 1994, en el Capwell, el Minervén dejó sin boleto a tercera ronda de la Libertadores a Emelec en una definición por penales. En el 2016, los azules fueron colistas de un grupo en el que Deportivo Táchira clasificó como segundo.

También se creyó en la imbatibilidad total de Ecuador sobre Venezuela a nivel de selecciones cuando por fin rivalizaron por las eliminatorias mundialistas. Fue rumbo a Estados Unidos 1994, cuando de tres grupos se pasó a dos de cinco combinados cada uno. Antes, desde el premundial de Chile 1962 hasta el de Italia 1990, nunca compartieron una llave tricolores y llaneros. Por ser considerados, junto con Bolivia, los más débiles de la Conmebol, no jugaban entre sí y eran los equipos que completaron los sectores donde estaban repartidos los más poderosos.

El 8 de agosto de 1993 los pronósticos se cumplieron: la Tri vapuleó a los venezolanos 5-0 en Quito. Donde todos los vaticinios erraron fue en Puerto Ordaz, un mes después, cuando Venezuela frustró a los dirigidos por Dusan Draskovic con un triunfo 2-1. Bolivia, Uruguay y Brasil sí vencieron en sus visitas a los campos llaneros en esa eliminatoria. Y cuando se inauguró el formato todos contra todos, de camino a Francia 1998, tampoco pudo Ecuador, con Francisco Maturana, someter a Venezuela lejos de la altura: fue paridad a 1 en Valera.

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Y para desbaratar la teoría de la ‘era premundialista’, pregonada por quienes aseguran que los malos resultados a nivel de clubes y selecciones solo se producían antes de la primera clasificación de Ecuador a una Copa del Mundo de la FIFA, Venezuela se acostumbró a complicarle la vida a la Tricolor en las eliminatorias sin importar que esta tuviera el cartel de mundialista.

Triunfo llanero en Quito

De cara a Alemania 2006, en San Cristóbal el local no cedió puntos al despachar 3-1 a la Tricolor. Y allá en Venezuela, los malos resultados continuaron. En las eliminatorias a Sudáfrica 2010 el comienzo de Ecuador, dirigido por Luis Fernando Suárez, fue un balde de agua fría ante la Vinotinto, que se tomó por asalto el Atahualpa y ganó 1-0. EL UNIVERSO describió así el gol: “Magistral tiro libre ejecutado por José Manuel Rey, desde aproximadamente 40 metros, y luego de rozar en un miembro de la barrera, tomó un efecto que hizo inútil la estirada del arquero (Daniel) Viteri, quien estaba ligeramente salido de su arco”.

Y para sellar la superioridad llanera sobre la Tri en ese premundial alemán, en Puerto La Cruz se concretó un 3-1 favorable a los anfitriones ante los pupilos de Sixto Vizuete. En la eliminatoria a Brasil 2014 Ecuador llegó a tres juegos seguidos sin vencer en Venezuela, luego de un 1-1 en Puerto La Cruz.

El juego de este domingo en Brasilia es clave para la pretensión del conjunto de Gustavo Alfaro de colarse a la siguiente fase, a la que acceden los primeros cuatro de cada grupo de cinco equipos. Pero aunque Ecuador exhibe tres presencias en los mundiales y Venezuela ninguna, y pese a que clubes ecuatorianos han sido finalistas y campeones de la Libertadores y los venezolanos nunca, y que la Tricolor sub-20 fue medalla de oro en el Sudamericano del 2019 (Venezuela logró plata en el Mundial Juvenil del 2017), y a que la tradición futbolera es mayor en el país, en la Copa América hay más puntos de coincidencia que distancias válidas para establecer la superioridad de uno sobre otro en ese torneo.

En la Copa América

Por ejemplo, los partidos ganados por Ecuador (2) a Venezuela (1) le dan ventaja en la escasa estadística de encuentros entre ambos en la Copa América. También el diferencial de goles favorece ampliamente a la Selección (10 anotados y 2 recibidos) en tres duelos. Pero son cercanos en otros aspectos.

Fueron los dos últimos combinados de la Conmebol en debutar en la Copa América. Ecuador en Lima 1939 y Venezuela en Montevideo 1967. La Tri tiene el triste récord de ser la selección que sufrió la peor paliza en la historia del certamen al perder 12-0 con Argentina, en 1942. Los venezolanos, en 1975, recibieron la segunda peor goleada cuando Argentina los maltrató por 11-0.

Aquella edición de 1975, con el nombre oficial de Copa América, fue la primera en que compitieron los diez países de la Conmebol. Y aunque se jugó bajo el sistema de grupos en las posiciones generales Ecuador fue penúltimo, con un punto, y Venezuela acabó en el sótano, sin unidades. En 1983 se repitió la historia en la tabla general: la Tri, novena con 2 unidades; los llaneros, décimos con una.

Ecuador esperó 10 años para celebrar una victoria en la Copa América al golear 4-1 a Colombia, en Río de Janeiro 1949. Venezuela se tardó menos: en su cuarto partido, en Montevideo 1967, le hizo 3-0 a Bolivia, que era el campeón vigente.

Los únicos sin títulos

Ambos países son los únicos que no han levantado el trofeo del campeonato continental de selecciones más antiguo del orbe y, por ende, también los únicos que siendo sede del torneo no han dado vueltas olímpicas en sus casas. Ecuador recibió la Copa América en 1947, 1959 y 1993; Venezuela en el 2007.

La mejor ubicación llanera fue como anfitrión al clasificar a cuartos de final, en el 2007. En esa instancia Uruguay, con un contundente 4-1 los despidió de la Copa América en el estadio Pueblo Nuevo, de San Cristóbal. También como local la Tricolor registra su ubicación más destacada al ser semifinalista en 1993. Ese año México dejó a Ecuador fuera de la final al ganar 2-0 en Quito, y luego, en Portoviejo, Colombia no permitió la presencia nacional en el podio al adueñarse del juego por el tercer lugar.

A diferencia de Venezuela, Ecuador ostenta un récord notable: acabar sin derrotas una Copa América; ocurrió en Bolivia 1997, cuando la Tri ganó dos veces y empató un par (se marchó en cuartos de final luego de igualar a 1 con México, en el tiempo reglamentario, y caer en la definición por penales).

Ecuador y Venezuela han rivalizado tres veces en la Copa América. El primer duelo fue en el choque inaugural de 1993 en el Olímpico Atahualpa. La Selección de Dusan Draskovic goleó 6-1 con doblete de Ángel Fernández, más los tantos de Carlos Muñoz, Eduardo Hurtado, Raúl Noriega y Álex Aguinaga. Se volvieron a encontrar en la edición de Colombia 2001, y por el Grupo A Ecuador consiguió su única victoria al golear 4-0 a los llaneros. El último lance fue en Argentina 2011 y ahí la Vinotinto venció 1-0 a la Tri, con gol de César González. (D)