Robert Lewandowski sigue de vacaciones en su casa de Mallorca junto a su familia a la espera de acontecimientos, pero parece haberse hecho ya a la idea que el verano va a ser largo y que muy probablemente, antes de vestir la camiseta del Barcelona va a tener que incorporarse a los entrenamientos con el Bayern de Múnich.

El delantero polaco sigue empecinado en que quiere salir del Bayern y se ve de blaugrana la próxima temporada, pero ante la inamovible postura de los dirigentes del club bávaro, Lewandowski y su entorno han decidido cambiar de estrategia. Siguen con la misma idea, pero han optado por ser más diplomáticos.

Si desde el principio Lewandowski optó por una política de enfrentamiento con el Bayern a base de declaraciones contundentes en las que aseguraba que su etapa había acabado y que quería irse, ahora desde fuentes cercanas al jugador reconocen que esta estrategia no ha funcionado y que se tratará de buscar una salida pactada.

La actitud de los pesos pesados del Bayern, encabezados por el CEO, Oliver Kahn, el presidente, Herbert Haines y el presidente de honor, Uli Hoeness ha sido monolítica. Los tres, cada uno a su estilo, han sido un frontón ante el intento de salida de Lewandowski. El miércoles, Kahn aseguró en la presentación de Sadio Mané como nuevo jugador del campeón alemán que “esperamos a Robert el 12 de julio”, el día en el que el Bayern regresa a los entrenamientos.

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Por su parte, el jugador, que llegó a plantearse la posibilidad de no presentarse a la llamada de su equipo declarándose en rebeldía, empieza a asumir que estará en esos primeros entrenamientos de pretemporada vestido de rojo. La idea actualmente es la de buscar una negociación y una salida pactada, algo que en las oficinas del Bayern se sigue descartando a día de hoy.

Donde sí sigue manteniéndose muy fuerte Lewandowski es en la idea de no aceptar la propuesta de renovación que le presentó el Bayern hace meses. Lewandowski acaba contrato esta temporada, por lo que el 30 de junio sería libre para marcharse sin dejar un euro en las arcas del Bayern, algo que parece de momento no inquietar a los gestores del equipo muniqués, pero que desde el lado del Barcelona y el jugador se considera más bien una táctica negociadora.

Hasta ahora, el Barcelona le ha hecho llegar al Bayern mediante la intermediación del agente del futbolista una oferta que estaría, según cómo se contabilizarán los variables, entre los 30 y los 35 millones de euros.

Esta cantidad ni se ha tomado en cuenta por parte del Bayern, que a su vez acaba de fichar a Sadio Mané por 32 millones ($ 33.768.160). La idea de que con la venta de un jugador que se iría gratis el próximo año el club alemán pudiese pagar el fichaje de su nueva estrella crea esperanzas en el bando barcelonista por mucho que ahora el Bayern se haga el duro.

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No se espera que pase nada destacado en los próximos días. Lewandowski desde Mallorca quiere acabar en paz sus vacaciones y dejar que se enfríe el tema y retomar, con la misma idea, pero otro tono, las negociaciones cuando se acerque la hora de incorporarse al Bayern.

(D)