Aquel 7 de noviembre de 2001, hace casi 25 años, el Estadio Olímpico Atahualpa estaba al límite. Con cerca de 50.000 personas en las gradas, el aire se sentía pesado, cargado de expectativa y nervios: Ecuador se jugaba la posibilidad de clasificar por primera vez a una Copa del Mundo.

Era el partido que podía cambiar su historia… o repetir viejas frustraciones. La Tri, en el cierre de las eliminatorias 2002, pasó por altibajos marcados, con derrotas como local ante Argentina (0-2) y Paraguay (1-3), además de tropiezos duros en el camino, como la caída frente a Uruguay en Montevideo (4-0).

Y el golpe llegó temprano: Uruguay silenció el estadio con un penal de Nicolás Olivera que puso el 0-1, por una falta de Giovanni Sombra Espinoza, congelando una tarde que ya venía marcada por la tensión.

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El partido se volvió una lucha constante contra el tiempo. Agustín Delgado no lograba concretar las opciones que tenía e, incluso, Jaime Iván Kaviedes también había tenido aproximaciones sin éxito. En la cancha, Espinoza, histórico defensor central de la selección ecuatoriana, vivía cada segundo desde el corazón de aquella generación.

“Veinticinco años van a ser, increíble. Parece y se cree que fue ayer. Recordar esa fecha te trae muchos pensamientos y sensaciones por todo lo que significó esa primera clasificación a los mundiales, pero es la que más retumba y la que más nos dio felicidad”, expresó la Sombra, apodo heredado de su padre, en entrevista con EL UNIVERSO.

El trámite del partido de ese 7 de noviembre seguía cerrado, con Ecuador empujando y Uruguay resistiendo. Cada ataque ecuatoriano se sentía como el último y el equipo buscaba desesperadamente una jugada que lo devolviera a la vida.

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“Todos estábamos esperando que se abra el arco. Sobre todo yo, porque antes había tenido una jugada desafortunada, dudosa, donde nos cobraron un penal, y era el que más ansia tenía de que se dé ese gol que nos lleve ya a nuestro primer Mundial”, recordó el exzaguero, quien actualmente es asistente técnico de Leones FC, club que ascendió este 2026 a la serie A de la Liga Ecuabet.

En medio de esa tensión llegó la acción decisiva. Un centro de Álex Aguinaga cayó al área y Jaime Iván Kaviedes apareció entre los defensores uruguayos. El cabezazo fue certero: gol que les permitió el empate a 1. El Atahualpa explotó y el sueño mundialista se volvió realidad.

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Un empate con Uruguay llevó a la Tri a su primer Mundial (2002). Iván Kaviedes (d) celebra su tanto y Álex Aguinaga agradece.

En ese instante, el estadio dejó de ser solo un escenario de fútbol y se convirtió en historia viva.

“La gente no tenía esa credibilidad. Pensábamos que nunca íbamos a ir a un Mundial y ahí te queda el tema de la frase que nació en esa eliminatoria: el ‘Sí se puede’. Lo logramos y demostramos que sí se pudo”, señaló el excentral.

El empate cambió el ambiente por completo. Lo que antes era tensión se tornó en celebración anticipada, pero el partido aún no terminaba y el país entero estaba en vilo.

“Jugábamos tres o cuatro de la tarde y el estadio desde las ocho o nueve de la mañana ya estaba lleno. Era una fiesta total”, contó Espinoza.

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Cuando el árbitro marcó el final, la magnitud de lo conseguido se volvió aún más evidente. No era solo dentro del estadio, era en toda la ciudad de Quito. En todo el país.

Selección de Ecuador celebrando su primera clasificación a un Mundial, el 7 de noviembre de 2001. Foto: @Reuters

“Uno pensó que la alegría iba a quedar ahí, en el estadio, con la gente, pero cuando salimos y vimos cómo estaba la ciudad de Quito, prácticamente no podíamos salir porque toda la gente rodeaba el estadio y las calles estaban llenas. Ahí empezaste a ver la magnitud de lo que eso significó para el país”, recordó la Sombra.

Foto: @panchocevallosv

En medio de la euforia, Espinoza también recuerda el contexto que vivía Ecuador en 2001, marcado por la crisis económica tras la dolarización, la migración y la inestabilidad política. Aun así, el fútbol se convirtió en un punto de unión nacional y en una alegría histórica que conectó al país.

“Estábamos pasando un momento político y social muy difícil y ahí se sintió la alegría y el cambio que vivió el país”, afirmó el exseleccionado nacional.

Ecuador participará en este 2026 en su quinto Mundial. Ya estuvo en Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Brasil 2014 y Qatar 2022.

En Estados Unidos, México y Canadá la Tricolor integra el grupo E junto con Alemania, Costa de Marfil y Curazao.

La Copa del Mundo en Norteamérica se jugará entre el 11 de junio y 19 de julio. (D)