El tramo más exigente de la temporada está por comenzar para Deportivo Cuenca, que desde la próxima semana afrontará la Copa Sudamericana sin dejar de lado la Liga Ecuabet, en medio de una agenda cargada de partidos.

El Expreso Austral llega a este punto del año ubicado en la octava posición de la Liga Ecuabet, con 8 puntos en seis partidos, tras sumar 2 triunfos, 2 empates y 2 derrotas, con cinco goles a favor y cinco en contra. A nivel internacional, el equipo superó los playoffs tras vencer 3-0 a Libertad y ahora se alista para disputar el grupo D de la Sudamericana, donde enfrentará a Santos, San Lorenzo y Deportivo Recoleta.

En medio de este escenario, marcado por la doble competencia y un plantel en plena construcción, Jorge Célico, entrenador morlaco, analizó en una entrevista con EL UNIVERSO el presente del equipo, el proceso de reconstrucción que atraviesa y la responsabilidad de competir en ambos frentes, entendiendo la exigencia que implica dirigir a un club con historia.

Publicidad

¿Qué diferencia ha visto con ese equipo del que usted se hizo cargo con lo que es ahora?

Cuenca tiene un modelo de juego, tiene o estamos intentando construir un modelo de juego que no lo tenía al inicio del año, simplemente no porque no lo venían haciendo, sino porque el equipo se desarmó. Del equipo que tenía el año pasado el otro entrenador se fueron casi todos los muchachos y hubo que armar un equipo nuevo. Vinieron muchos jugadores y, bueno, obviamente con un nuevo técnico todo cambia. Yo creo que el equipo está ganando esa forma.

¿Cuándo podremos ver a ese Deportivo Cuenca que tanto quiere Jorge Célico?

Yo creo que ya tiene rasgos de lo que uno quiere. Obviamente, asentar una idea de juego lleva tiempo. Hay una construcción nueva. Yo sinceramente escucho entrenadores que con muchos más recursos hablan de que tienen que esperar, que el equipo se está encontrando. No es que me quisiera comparar, pero hay que entender que nosotros tenemos un presupuesto limitado, tuvimos que incorporar muchos jugadores, ese estilo se está viendo de a poco, el equipo por el momento ha jugado bien.

¿Cuáles son los objetivos planteados para este año? ¿Se priorizará el torneo internacional?

Mira, yo creo que el Cuenca es un equipo grande. Independientemente de que puede estar pasando buenos o malos momentos, hay etapas de no tantas bondades como las últimas. Lo que sí creo es que hay que tomar cada competencia con la mayor responsabilidad. A veces se pregunta qué elegir, si aspirar a un torneo o a otro, pero un equipo grande no puede hacer eso. Tiene que competir en cada uno de los torneos de la mejor manera y afrontar cada partido con mucha responsabilidad.

Publicidad

Publicidad

Usted trabaja mucho el lado humano de los jugadores, ¿qué es eso que les dice para encarar una complicada seguidilla de partidos?

Primero, desde lo deportivo, necesitamos un cuidado especial porque viene una etapa donde no hay tiempo para entrenar. El entrenamiento cambia, ya no es para ajustar cargas físicas, sino para recuperar. Y ahí aparece algo muy importante que es el entrenamiento invisible. Se requiere que el jugador tenga un cuidado personal importante: mejor alimentación, mejor descanso, entender que esta situación, aunque es dura, es algo que se han ganado ellos mismos. Eso hay que valorarlo y aferrarse a eso, cuidarse, no hacer desarreglos, para poder dar lo mejor en cada partido.

¿Qué mensaje le podría dar a la hinchada de Cuenca?

Que nos apoye… aunque en realidad no hay mucho que decir porque el apoyo ha sido impresionante. No solo ahora, lo que fue con Barcelona, estadio lleno; con Libertad, bajo la lluvia, no se movió nadie. Disfrutaron mucho ese 3-0 jugando bien. Nosotros estamos ansiosos de darles una alegría enorme, de jugar estos partidos y demostrar que estamos capacitados para vencer a ese tipo de rivales. (D)