Liga de Quito ya se encuentra en Santa Cruz de la Sierra, donde estableció su base para el estreno en la Copa Libertadores (mañana ante Always Ready), en medio de rumores sobre una supuesta fractura interna que fueron desmentidos por su presidente, Isaac Álvarez.

El directivo albo fue contundente al referirse al ambiente dentro del plantel, descartando cualquier tipo de conflicto. “Es una camaradería total, estupenda. El grupo es muy solidario, muy unido. Son en su mayoría los que llegaron a la semifinal de Libertadores y final de Copa Ecuador”, aseguró.

Álvarez también apuntó contra las críticas recientes y dejó claro que la dirigencia no tomará decisiones apresuradas. “Hace poco éramos lo mejor que pasó y ahora somos el equipo que no sirve. Ni yo, ni la comisión, ni el directorio; vamos a tomar decisiones basados en comentarios de gente que no tiene cara”, expresó, marcando una postura firme ante los cuestionamientos.

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Con estas declaraciones, el presidente ratificó el respaldo al proceso que encabeza Tiago Nunes, en un momento donde el equipo busca reenfocarse tras un bache futbolístico y priorizar su rendimiento en el torneo continental.

Además, destacó el nivel del plantel y la ambición con la que afrontan esta nueva participación internacional. “Hemos potenciado el plantel, tenemos a un campeón de Libertadores como es Deyverson. El equipo está unido férreamente, con la mentalidad y responsabilidad de lo que significa jugar Libertadores. Esa unidad está presente en todo el viaje. Venimos a dejar todo en la cancha”, concluyó.

El primer reto de los albos será en territorio boliviano, en el Estadio Municipal de El Alto, a 4.088 metros sobre el nivel del mar, duelo al que llegan tras haber sido derrotados por Barcelona SC (0-2) el pasado viernes. (D)