A un día del inicio del Mundial 2026, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, abordó una de las polémicas que ha marcado la previa del torneo: la exclusión del árbitro somalí, Omar Abdulkadir Artan, quien no pudo ingresar a Estados Unidos pese a haber sido designado para participar en la Copa del Mundo.
Durante una rueda de prensa celebrada este miércoles 10 de junio en la Ciudad de México, Infantino fue consultado sobre el caso del colegiado africano y sobre las críticas que ha recibido la organización por las restricciones migratorias que han afectado a árbitros, periodistas, aficionados y delegaciones de algunos países.
El dirigente explicó que la FIFA ha no tiene la facultad de intervenir por encima de las decisiones de los gobiernos.
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“No controlamos todo, intentamos, discutiremos, hablamos, veremos. Trabajamos en todo, intentamos resolver todo”, señaló.
Infantino también defendió la gestión de la FIFA ante este tipo de situaciones y afirmó que la presión pública no siempre ayuda a resolver los problemas.
“A veces, inmediatamente empezar a gritar y a gritar tiene el efecto opuesto a encontrar una solución. Créanme cuando les digo, o no me crean si no quieren, pero siempre intentamos encontrar soluciones. Siempre”.
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“Tenemos que respetar que no somos los reyes del mundo que pueden gobernar. Somos una organización de deportes. Intentamos hacer nuestro mejor con los medios que tenemos para hacer lo máximo posible”, insistió.
Las declaraciones llegaron después de que un periodista de la BBC le preguntara por varios incidentes ocurridos en las últimas semanas, entre ellos la negativa de ingreso a Estados Unidos de Omar Artan, las dificultades de visado para aficionados y periodistas de algunos países y el cambio de base de entrenamiento de Irán durante el Mundial.
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“En cada país hay gobiernos. Trata de entrar al Reino Unido, a Alemania o a Suecia sin una visa. Trata de obtener una visa si eres de un cierto país. No es fácil”, afirmó el presidente de la FIFA.
Además, destacó la complejidad de gestionar la llegada de cientos de miles de personas acreditadas para el torneo. “Nuestro mundo es un mundo muy agresivo y la seguridad va por encima de todo”. (D)




