Muchos lo daban por acabado, en parte por el humillante 7-1 del Mundial de Brasil-2014. Al borde de retirarse, tras 40 años como técnico, Luiz Felipe Scolari volvió a hacer de las suyas al clasificar a Athletico Paranaense a las semifinales de la Copa Libertadores.

A tres meses de cumplir 74 años, Felipão sumó el jueves un nuevo reconocimiento a una carrera laureada, pero manchada, quizás para siempre, por aquella paliza histórica que la campeona Alemania le propinó a su Brasil en el estadio Mineirão, en Belo Horizonte.

El artífice del pentacampeonato mundial brasileño en 2002, al mando de Ronaldo, Ronaldinho Gaúcho o Rivaldo, se convirtió en el primer entrenador en avanzar en seis ocasiones a las semifinales del principal torneo de clubes de América.

Las dos primeras veces lo hizo con Gremio de Porto Alegre (1995, 1996), después con el Palmeiras de Sao Paulo (1999, 2000, 2018) y ahora con el Furacão de Curitiba. Con el tricolor gaúcho (1995) y el Verdão (1999) alzó la Copa.

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Sus rojinegros eliminaron al argentino Estudiantes de La Plata con un global de 1-0 tras un tanto agónico del juvenil Vitor Roque, de 17 años.

“Para mí, que ya tengo prácticamente mi marcha lista a final del año, fue una de las victorias más emblemáticas de toda mi carrera”, dijo en la rueda de prensa posterior al juego, en la que sostuvo que hay un “95%” de posibilidades de que se retire al término de la temporada.

El Ferguson del Paranaense

Scolari, uno de los técnicos brasileños con más recorrido internacional, aterrizó en Curitiba en mayo pasado para reemplazar a Fábio Carille, quien sustituyó al despedido Alberto Valentim, comandante en el segundo título paranaense de la Sudamericana, en 2021.

Antes, salvó al Cruzeiro (2020-21) de descender a la tercera división y dirigió al Gremio durante parte de la temporada 2021, en la que cayó a la B.

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“La gran clave para que cualquier entrenador siga siendo relevante es el resultado, y la carrera de Scolari está llena de grandes resultados y conquistas”, explica a AFP Victor Figols, editor del portal deportivo Ludopédio.

Con fama de excelso conductor de grupos, la directiva rojinegra lo fichó con la idea de emular el exitoso proyecto del Manchester United de Álex Fergusson (1986-2013).

El objetivo no es que sea el entrenador durante años, como el escocés, sino que una vez se retire, asuma funciones dirigenciales relacionadas con el funcionamiento del equipo.

“Se pondrá a alguien de la comisión (técnica) como entrenador y me quedaré fuera, si continúo. No sé si mi familia me dejará. Quiero hacerlo, pero lo estoy pensando”, afirmó el DT después del cotejo.

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Sin rastros ya de lo que alguna vez fue una cabellera negra, Felipão recibió a un equipo en crisis de resultados y sin el mediocampista Nikão (Sao Paulo) y el portero Santos (Flamengo), claves en la conquista de la Sudamericana 2021.

Críticas a su fútbol

Bajo su comando, el elenco empezó a ganar terreno en la Libertadores, el Brasileirao y la Copa do Brasil pese a tener una nómina de menor cartel que rivales como Flamengo, Palmeiras o Atlético Mineiro.

En la liga es cuarto, a ocho puntos del líder Palmeiras, y en la copa local obtuvo un empate sin goles ante el Fla en el Maracaná en la ida de los cuartos de final. La vuelta se disputará el miércoles.

El fútbol de su ‘Furacão’ sin embargo no enamora. Aunque es efectivo, en su país suelen criticar sus planteamientos defensivos, especialmente en el empate con el Mengao en la Copa do Brasil, donde su escuadra no hizo un solo remate a puerta.

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“Saber defenderse es una virtud. Hay varios caminos para obtener resultados en el fútbol. ‘Felipão’ tiene el suyo”, escribió Robson Morelli, editor deportivo del diario Estadão de Sao Paulo.

En las semifinales de la Libertadores enfrentará al Palmeiras, ganador de las dos recientes ediciones del campeonato y que lo considera uno de los mejores directores técnicos de su historia. Con ellos, conquistó el Brasileirao-2018, el último ganado por el Verdão.

En el banquillo esmeralda estará un admirador suyo, Abel Ferreira. El luso le atribuye haber cambiado la mentalidad de los portugueses para apoyar a su selección, que Scolari llevó a la semifinal del Mundial de Alemania 2006.

“Es extremadamente competente. Fue el último entrenador campeón del mundo con Brasil”, dijo Ferreira en julio. “Sabe bien cómo se gana”. (D)