El Estadio Corregidora abrió sus puertas el sábado 7 de febrero de 2026, con una atmósfera expectante que anticipó un duelo de alta tensión. Querétaro FC recibió al Club León en el marco de la jornada 5 del torneo Clausura 2026, en una contienda que mezcló fricción, intensidad táctica y un protagonista claro.
Bajo un cielo sereno y con gradas atentas a cada detalle, el silbatazo inicial de Marco Antonio “Gato” Ortiz Nava dio paso a un encuentro que dejó huella en la tabla y en la memoria del público local.
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Desde los primeros compases, el cuadro queretano mostró una postura decidida. El equipo dirigido por el chileno Esteban González asumió el control territorial, con líneas compactas y una presión medida que buscó incomodar a La Fiera. León, bajo la conducción de Ignacio Ambriz, respondió con orden y cautela, consciente de la necesidad de sumar tras un inicio irregular de torneo. El intercambio resultó ríspido, con duelos constantes en el mediocampo y un arbitraje exigente.
La primera ruptura del equilibrio llegó al minuto 21. Jhojan Julio, dorsal siete del conjunto albiazul, tomó el esférico en los linderos del área y, tras un breve ajuste, soltó un disparo desde la media luna que viajó con precisión quirúrgica hacia el ángulo superior derecho del marco defendido por Óscar García. El estadio estalló. La anotación no solo abrió el marcador, también dio claridad emocional a los Gallos Blancos, que desde ese momento jugaron con mayor aplomo.
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El tanto no apagó el ímpetu de los visitantes. León intentó responder con posesiones más largas y envíos a profundidad, aunque se topó con una zaga atenta que resolvió con solvencia. El encuentro ganó en fricción. Las tarjetas amarillas comenzaron a aparecer, reflejo de un partido que se disputó con dientes apretados. Al cierre de la primera mitad, el silbante añadió cinco minutos, periodo en el que ambos equipos protegieron su estructura sin alterar el marcador.
Tras el descanso, el guion mantuvo su tono intenso. Querétaro apostó por la paciencia y el aprovechamiento de los espacios, mientras León adelantó líneas en busca del empate. En ese contexto, volvió a emerger la figura de Julio. Al minuto 56, una jugada tejida por la banda derecha culminó con un servicio preciso hacia el ecuatoriano, quien colocó el balón pegado al poste izquierdo con un toque sereno. El 2-0 reforzó la confianza local y obligó a La Fiera a remar contracorriente.
El partido alcanzó su punto más áspero poco después. Al minuto 62, Sebastián Vegas vio la tarjeta roja directa tras una dura entrada que no dejó margen a la interpretación. La expulsión condicionó el plan de Ambriz, que debió reajustar con un hombre menos en un escenario ya adverso. Aun así, León no renunció al intento y buscó acortar distancias con empuje y carácter. (D)